lunes, mayo 10

Logre que los menores se apasionen por la lectura

0

La lectura es un excelente hábito que todos deberían de tener y por eso es fundamental lograr que los menores desarrollen la pasión por esta práctica, para lo cual los padres, encargados y maestros son un elemento sumamente importante.

Hay que tener presente que los niños aprenden mucho por la imitación, por eso es fundamental que los mayores muestren que ellos también leen y lo hacen con disciplina.

“Para fomentar la lectura en niños sobre todo entre los 4 y 12 años es necesario desarrollar un hábito y para ello es necesario el acompañamiento, que sienta que los padres de familia o los encargados se sienten con ellos”, dijo Andreina Lepiz, Psicopedagoga de Medismart.

Es de suma relevancia tener claro que no se trata de solo mandarlos, si no de estar con ellos, acompañarlos y sacar ese tiempo para que se den cuenta de la importancia que les estamos dando.

Respecto al tiempo indicó que “lo más recomendable es media hora, sin embargo eso es variable en cada chico dependiendo de la etapa de desarrollo en la cual se encuentre, pero es fundamental”

Esto quiere decir que puede tener 10 años pero si su desarrollo es de 7 debe de tratársele como de esta edad e ir al paso que tiene para no crearle problema.

Gustos

Algo muy importante es pensar en lo que al chico le gusta, para que eso ayude a despertar el interés, que no se vea solo como una obligación.

“Si los vamos a poner a leer hay que tener claro los gustos, por ejemplo los dinosaurios o las princesas en niños, ya los adolescentes algo más real, pero siempre hay que empezar para crear el hábito con temas que les agraden a ellos”, indicó la psicopedagoga.

Incluso darles la oportunidad de que puedan elegir, brindarle opciones para que se sientan incluidos, que lo vean como algo que ellos están haciendo casi que por su propio gusto.

“Siempre tiene que ir alineado a sus intereses para que adquiera ese gusto por la lectura, si no lo que vamos a hacer es generar resistencia y tras de que les da pereza leer, les da pereza el tema, entonces es contraproducente”, agregó.

Combinar la lectura con juegos para volverlo más interactivo, es otra herramienta que puede ayudar a que se desarrolle ese gusto por la lectura y que luego su imaginación pueda volar.

“Lo recomendable son 30 minutos diarios, si hay juegos y demás es en ese tiempo y ya cuando estén más grandes pues va quedando a disposición de ellos si deciden dedicar más tiempo”, explicó Lepiz.

Eso si, hay que tener claro que lo anterior es fuera de los escolar, de lo que les mandan a leer desde el punto de vista académico, porque la idea es que la lectura se fomente con algo de su agrado, de nuevo que no sea una obligación.

“Si en la escuela o colegio los ponen a leer algo que sabemos que no es del agrado de ellos, nuevamente el acompañamiento por parte de los padres es fundamental, para verificar que haya entendimiento, hacerlo dinámico, yo leo esta página y vos la otra, preguntarle qué entendió de lo que leemos”, recomendó la experta.

Disciplina

Como en todas las prácticas humanas, la disciplina es muy importante y en el caso de la lectura no es la excepción, ya que el menor debe de tener un horario para tomar su libro.

“Tener un espacio asignado durante el día para la lectura y siempre a la misma hora, un espacio que esté incluido como me lavo los dientes, voy a cenar, un tiempo a la lectura”, mencionó la psicopedagoga.

Esto además para no perder el hilo en caso de que se decida que sea un libro largo el que se quiere leer.

“Mientras haya acompañamiento, puede ser un libro grande que se está comprobando si está entendiendo, porque puede ser un libro pequeño que lo lea rápido pero no entiende, lo importante es garantizar que haya comprendido”, afirmó.

Y agregó “Todo estructurado siempre va a ser mejor, va a ser tanto tiempo de lectura, tanto de electrónicos, tanto tiempo de tareas, para que ellos empiecen a interiorizar el tema de los tiempos”.

Respecto al acompañamiento es importante destacar que llega el momento, en que si bien no se debe dejar del todo solo, si hay que ir dando más libertades para que vaya leyendo solo.

“Si es recomendable que cuando hagan el cambio de sexto a sétimo ya ellos tengan más independencia en todo esto de la lectura, también nosotros como padres de familia tenemos que saber que le cuesta concentrarse por lo que siempre debe haber un proceso de verificación”, comentó Lepiz.

Todo lo anterior permitirá que al llegar a tener que leer para aprender, ya el hábito está fomentado y será más sencillo hacerlo.

“Cuando llegamos a que nos mandan a leer en la escuela o el colegio ya los chicos deben de tener el hábito interiorizado y bueno también se pueden negociar cambios para que el tiempo de lectura de un día se use para leer lo que nos mandan”, concluyó la experta.

Compartir.

Deja un comentario