lunes, mayo 10

Deshágase adecuadamente de las mascarillas y minimice el daño ambiental

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  • Las reutilizables son las más amigables

Desde hace cerca de un año todos debimos incorporar a nuestras prendas para poder salir las famosas mascarillas con el fin de poder protegernos de contagiarnos de la Covid-19.

En el mercado han proliferado una gran variedad de tipos, para todos los gustos, pero en términos muy generales se podría clasificar en dos grupos, las desechables y las reutilizables.

Pero pocos se han puesto ha pensar en cuál es la manera correcta de deshacerse de este producto, si es posible pensar en reciclarlas y qué debo de valorar para poder escoger una u otra.

Marvin Siles, enfermero del área de salud del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) nos explica sobre estos puntos pensando en causar el menor daño al ambiente, pero sin dejar de lado la importancia de la protección de la salud propia y de todos los seres queridos.

¿Cómo escoger el tipo de mascarilla?

Para esto lo primero que se debe analizar es en qué ámbito se desempeña, porque si se trata de un ambiente clínico, siendo médico, pues por el grado de exposición debe ser la desechable que es la médica.

Pero en el caso de los profesores y alumnos cuya interacción se da en un ámbito comunitario, donde no hay un contacto tan cercano, pues la mascarilla reutilizable la que se debe de utilizar.

“En un ambiente comunitario el tipo de mascarilla es indistinto, siempre y cuando no presente tipo de síntoma que pueda representar un riesgo”, señaló Siles.

Sin embargo advirtió sobre las que se pueden usar varias veces, si dijo que hay que estar seguro de lo que se compra, que cumpla con los requisitos del Ministerio de Salud para que realmente sirva de protección y no se tenga una falsa sensación.

Manejo adecuado para botarlas

Luego de que se ha usado el cubrebocas viene un momento que es relevante, y es cómo deshacerse del mismo de una manera adecuada, para por un lado no provocar un contagio, pero también pensando en el daño a la naturaleza.

Sobre este punto, Siles fue claro en que “todos los que son productos derivados del petróleo o del plástico, tienen una particularidad o difícil de manejar a nivel ambiental y es qué hacer con ellos cuando su vida útil acaba”.

Respecto a esto hay varios pronunciamientos de diversas organizaciones, ya que es muy complicado porque no es solo botarla y ya, es que podría perfectamente ser un medio de transporte del virus.

“A nivel de normativa del Ministerio de Salud, esa mascarilla en un ambiente de casa, normal, se considera un desecho común, es decir que se puede descartar en el basurero normal, sin que sea catalogado como un desecho biopeligroso”, explicó Siles.

Sin embargo, es importante saber que si es una persona que estuvo en cuarentena o tuvo orden sanitaria, es necesario eliminar todo de forma segura tanto para quienes se deshacen de ella, como para las personas que recolectan la basura y la llevan a su tratamiento.

“Estas mascarillas deben de botarse en un recipiente que tenga bolsa y además con tapa, no puede estar al descubierto y cuando se va a sacar, cerrar bien dicha bolsa y así tratarlo como basura común”, recomendó el experto.

Reciclaje

Como ya se mencionó estos cubre bocas, ya sean desechables o reutilizables son hechas de diversos materiales, muchos de ellos derivados del petróleo, como plásticos y altamente contaminantes.

“La capacidad de ser recicladas no está autorizada por las empresas o las organizaciones que se encargan de girar normativa, por lo que pensar en que se puedan reciclar luego de que alguien las usó, no es viable”, enfatizó Siles.

En este mismo sentido la Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha dado recomendaciones en torno a este tema y va en la misma línea incluso enfatiza en el hecho de nunca mezclarlo con materiales que se vayan a reciclar, si es que en la vivienda se tiene esa buena costumbre.

La Universidad de Costa Rica, en una publicación hecha a finales del año pasado también trató el tema y quedó claro que el precio ambiental podría ser alto, pero no se puede comparar con el daño a la salud si no se usa.

Con este panorama lo mejor es usar la mascarilla reutilizable en los ambientes que no sean hospitalarios y así disminuir un poco la huella, pero nunca lanzarlas en la calle, donde pueden terminar afectando a la naturaleza de una peor manera.

“La mascarilla puede ser ingerida por la fauna marina y mientras se va degradando, produce microplásticos (pequeñas partículas de plásticos) que pueden introducirse en la cadena alimenticia de los seres vivos y llegar a afectar la salud humana”, manifestó Christian Alpízar durante la Jornada de Salud Ambiental 2020 desarrollada por estudiantes de la Escuela de Tecnologías en Salud de la UCR.

Solo en el caso de los centros de salud lo que se hace es que como se desecha como material biopeligroso, se lleva a una máquina que lo compacta, lo calienta y queda como un residuo inerte.

Material de las mascarillas

  • Hechas de polipropileno.
  • Tarda alrededor de 450 años en descomponerse
  • Pueden dañar la fauna
  • Liberan partículas en el ambiente que pueden entrar a los alimentos
  • No se pueden reciclar por poder estar contaminadas con virus
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