viernes, agosto 12

El último duelo

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  • De la mujer en la época medieval

Mario Giacomelli
Para Revista Magisterio

El núcleo argumental de “El último duelo” es un hecho verídico que sucedió en Francia, en 1396. Fue el último caso de un duelo hasta la muerte, autorizado oficialmente para resolver una disputa jurídica.

El prestigioso realizador británico Ridley Scott, autor de títulos tan variados como “Alien, el octavo pasajero” (1979), “Blade Runner” (1982), “Thelma y Louise” (1991) y “Gladiador” (2000), vuelve a los mejores niveles de su ilustre carrera con este drama intenso, significativo y de sorprendente vigencia.

Brinda una esmerada recreación de la sociedad europea de antaño, enfocando la difícil condición femenina en la época medieval, cuando una mujer casada era considerada legalmente como propiedad de su marido.

Un conflicto, tres verdades

Un breve prólogo anuncia el desenlace de la trama: una justa pública entre dos jinetes peleando a causa de una mujer. Los protagonistas son: un señor feudal llamado Jean de Carrouges (Matt Damon); su bella esposa, Marguerite (Jodie Comer); y Jacques Le Gris (Adam Driver), un caballero engreído y arrogante. Éste goza de los favores de la autoridad local, representada por el libertino Conde Pierre d’Alençon (Ben Affleck).

Carrouges enlaza amistad con Le Gris en el campo de batalla, pero la relación entre ambos se deteriora, a raíz de un pleito territorial. Para peores, un día Le Gris visita a Marguerite en su casa y abusa sexualmente de ella, aprovechando la ausencia de su esposo. Cuando éste regresa, Marguerite le cuenta lo que pasó, exigiendo justicia.

La obra se divide en capítulos, relatando la misma historia tres veces, desde la perspectiva de cada uno de los personajes principales. Es un recurso narrativo brillante, que nunca se torna repetitivo: en cada escena, se revelan nuevos detalles que permiten descubrir la enorme complejidad de asunto.

Estado de opresión

El choque final, visualizado con impresionante realismo, es rudo, sangriento y espectacular, aunque exento de cualquier romanticismo caballeresco. Sin embargo, lo que más cautiva es el conflicto que se desarrolla previamente. La tragedia en tres actos, cobra un sentido profundo cuando es observada desde el punto de vista de la verdadera ofendida.

Marguerite goza de todos los privilegios de la aristocracia, pero permanece en un estado de opresión constante. Su padre le arregla un matrimonio que parece una transacción comercial. Su sexualidad, subordinada a la obligación de concebir un heredero, se convierte en un suplicio diario. Cuando decide denunciar la violación sufrida, lo hace rompiendo las normas dominantes; y por ello, recibe ofensas y humillaciones adicionales. En el tribunal, cuestionan su integridad y buena fe, con palabras irrespetuosos y razonamientos retrógrados, algunos de los cuales persisten todavía en la actualidad.

A la cabeza de un elenco inspirado, Jodie Comer deslumbra, esbozando un retrato sicológico complejo y revelador. La puesta en escena es impecable.

Además de ofrecer una experiencia muy enriquecedora, “El último duelo” impone un pregunta espinosa. De manera implícita y a la vez directa, cuestiona qué tanto ha evolucionado la sociedad en los últimos seis siglos, con respecto a los derechos básicos de todas las mujeres.

El último duelo
(The Last Duel)
Dirección: Ridley Scott.
Guión: Matt Damon, Ben Affleck y Nicole Holofcener.
Reparto: Jodie Comer, Matt Damon, Adam Driver, Ben Affleck.
Duración: 152 minutos.
Origen: Inglaterra-EE.UU. 2021.
Género: Drama-Histórico.
Calificación: Mayores de 15 años.

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