viernes, agosto 12

Escuelas deben de pensar en el futuro e iniciar una transformación

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  • Asegura Noé González representante de Bachillerato Internacional

Las escuelas son el primer lugar donde se comienza a socializar con otras personas y donde se comienza a tener responsabilidades, es decir donde las personas inician el cultivo de las herramientas que le serán de utilidad para llegar a tener una vida exitosa.

En este sentido, Noé Abraham González Nieto, graduado del programa de Bachillerato Internacional (IB), Tecnológico de Monterrey – Campus Estado de México, indica que es necesario que las escuelas comiencen un proceso de transformación, viendo hacia el futuro para poder dar las herramientas adecuadas.

“A pesar de haber una necesidad declarada de transformación, los contextos escolares en general han permanecido sin cambios profundos en las últimas décadas; de hecho, el modelo de institución educativa que predomina en la actualidad es aquel que se definió desde mediados del siglo XIX, en un periodo en el que las escuelas multi-salones, multi-profesores y administradas por el Estado respondían a las necesidades de una sociedad industrial”, señaló González.

Es decir que en la región, incluida Costa Rica, se sigue enseñando con técnicas que no van acorde a la realidad actual y un ejemplo de ellos fue lo que demostró la pandemia en su momento más difícil.

“La pandemia por Covid-19 impactó la manera en que la enseñanza y el aprendizaje se realizan, así como los espacios y tiempos en que estos procesos se llevan a cabo. La crisis sanitaria evidenció la urgente exigencia de repensar los roles de docentes, estudiantes y gestores de la educación para convertir a la educación en una labor que nos permita desarrollar las competencias para vivir mejor en el contexto en el que nos encontramos”, expresó.

En este sentido es bueno comenzar a buscar la manera de lograr ese cambio y un ejemplo se halla en el pensamiento de futuro o, como la UNESCO (2020) lo denominaría, la alfabetización de futuros, la cual se entiende como la “habilidad que permite a las personas comprender mejor el papel que juega el futuro en lo que ven y hacen”.

Es decir, es necesario pensar en términos de futuro ya que esto permite a las personas innovar en su presente con una mentalidad de futuro, pues tienen una imagen clara de lo que quieren para sí mismos y sus entornos en los próximos meses y años, así inicia la transformación.

Algunas de las ventajas de implementar ese “pensar a futuro” son:

– El futuro es un espacio de todos, por lo cual hay libertad para fundar escenarios compartidos.
– Pensar en términos de futuro motiva a los seres humanos a imaginar múltiples escenarios para un mismo problema o necesidad, por lo cual se genera creatividad e inventiva.
– El pensamiento de futuro fomenta la flexibilidad, pues por medio de este nos anticipamos a distintas posibilidades del futuro que se puede erigir.
– El futuro nos da esperanza al mostrarnos que tenemos influencia directa en el mañana y podemos cambiarlo para nuestro bienestar y el de los demás.

“La transformación de la escuela debe iniciar desde prácticas educativas concretas que estén enfocadas en la alfabetización de futuros. De manera personal, lo viví de esta manera como estudiante del IB al poner en práctica uno de los principios declarados para los alumnos del IB: “construirán un mundo mejor a través del entendimiento mutuo, el respeto intercultural y el deseo de aprender y alcanzar la excelencia”, enfatizó González.

Ese pensamiento de futuro es lo que ahora le permite, por medio de la educación, poner en práctica la indagación, la audacia, la mentalidad abierta y la reflexión con el fin de poder influir en las próximas generaciones para que sean más críticas y analíticas, pero sobre todo, que se puedan enfrentar a la realidad.

“¿Cuál es mi futuro ideal en el área en la que me encuentro? ¿Cómo puedo empezar a construir mi futuro ideal desde hoy? Recuerda que no es muy tarde ni muy temprano para comenzar a hacer cambios profundos en educación: el mejor momento está aquí y ahora. La transformación escolar proviene de los actores que, día tras día, trabajan en lograr que la educación ayude a las personas a vivir bien en un mundo en el que valga la pena vivir”, concluyó Gonzáles citando a Kemmis.

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