viernes, agosto 12

Autoridades piden denunciar relaciones impropias

0
  • Ante incremento de embarazos de adolescentes

Las relaciones impropias deben de frenarse y todas las personas son responsables por velar que no se den o en su defecto denunciarlas ante las autoridades correspondientes.

Y es que los médicos dejan claro que la edad sí importa especialmente cuando se trata de relaciones amorosas donde la persona mayor ejerce poder sobre la menor porque es visto como una autoridad.

Esto convierte que esas interacciones que pueden llegar a terminar en que se den relaciones íntimas, no solo sean inconvenientes sino dañinas física y emocionalmente para los menores.

Las autoridades del Área de Salud de Tibás, administrada por COOPESAIN R.L., hacen un vehemente llamado a todas las personas para que se denuncien este tipo de casos.

Andrea Mora, trabajadora social, del Área de Salud de Tibás, señaló que en los últimos tres años se atendieron en promedio 40 adolescentes embarazadas al año lo cual es una cifra preocupante.

Pero lo que más preocupa y pone a los médicos en alerta es el hecho de que más del 40 por ciento de estas adolescentes mantuvo una relación impropia y producto de la misma quedaron embarazadas.

“Este tipo de casos son referidos al departamento de Trabajo Social, y procedemos a denunciar la situación ante el Ministerio Público o a las autoridades del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) siguiendo el debido proceso”, recalca Mora.

Uno de los problemas en estos casos es que en algunas ocasiones la relación o incluso la convivencia conyugal, es avalada incluso por los progenitores, por lo que es más complicado detectarlo.

Otra de las preocupaciones es que cuando se da el embarazo se descubre la situación, pero no se puede saber si hay más adolescentes que están viviendo esto y no lo pueden denunciar.

En este 2022, los datos solo de esta área de salud indican que hay 13 jóvenes embarazadas siendo atendidas en el departamento de Trabajo Social del Área de Salud de Tibás, y en la mayoría de los casos los padres son adultos.

“Es importante que la gente denuncie este tipo de relaciones e incluso de forma anónima, pues afectan a mediano plazo el desarrollo físico y emocional de las jóvenes”, señala la trabajadora social de COOPESAIN R.L.

Justamente son los vecinos, amigos o allegados quienes pueden detectar cuando se está dando una relación impropia y proceder a interponer la respectiva denuncia ante las autoridades competentes para que procedan a resguardar la integridad de las menores de edad.

Cabe resaltar que los expertos dejan muy en claro que cuando una adolescente convive de esta manera con una persona mayor de edad el período de crecimiento y desarrollo se violenta porque se fuerza al menor de edad a vivir procesos para los que no está preparada y que pueden amenazar su integridad e incluso su vida.

Pero eso no es todo, generalmente las víctimas suelen abandonar o retrasar sus estudios y son sometidas emocional y económicamente a los deseos del adulto, como parte de esa autoridad o poder que ejerce.

También, sufren daño en la autoestima y suelen surgir sentimientos de inseguridad, tristeza, impotencia y miedo. Sin dejar de mencionar que suelen aislarse, renunciar a las relaciones con amigos y corren el riesgo de contraer una infección de transmisión sexual.

Contra la ley

Por todo lo anterior es que en la actualidad la ley castiga al adulto que tenga relaciones sexuales con menores de edad.

Específicamente se trata de la Ley 9406, la cual protege a los menores en situación de violencia y castiga al adulto, según el tipo de relación existente.

Para poner un ejemplo, será penado con prisión de tres a seis años cuando la víctima es mayor de 15 años y menor de 18 años y el autor sea siete o más de años mayor que está en edad.

También, con una pena de prisión de cuatro a diez años, siempre que el autor tenga parentesco familiar o se encuentre en una posición de confianza o autoridad con la víctima.

Las personas pueden llamar de forma confidencial a la línea 9-1-1, acudir al Área de Salud correspondiente, específicamente en el departamento de Trabajo Social o bien ante las autoridades judiciales o también el Patronato Nacional de la Infancia (PANI).

Solo denunciando y haciendo ver lo que ocurre es que se podrán frenar este tipo de relaciones y garantizar el correcto desarrollo de las adolescentes.

Compartir.

Deja un comentario