{"id":6131,"date":"2025-10-29T08:09:00","date_gmt":"2025-10-29T14:09:00","guid":{"rendered":"https:\/\/revistamagisteriocr.com\/?p=6131"},"modified":"2025-10-27T14:10:35","modified_gmt":"2025-10-27T20:10:35","slug":"tributo-al-adulto-mayor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamagisteriocr.com\/?p=6131","title":{"rendered":"TRIBUTO AL ADULTO MAYOR"},"content":{"rendered":"\n<p>Prof. Julio Vindas Rodr\u00edguez<br>Otubre mes del adulto mayor.<br><br>Sentado en la banca del fondo, en el rinc\u00f3n m\u00e1s apartado del parque, despistado del entorno, ajeno al mundanal ruido, tranquilo y en paz est\u00e1 el abuelo; con su mirada fija y reposada, escrutando el mundo, oteando viejos recuerdos desde el palomar de su ternura, recuerdos que afloran como r\u00e1fagas del tiempo que le despeinan las canas y le erizan la piel \u2026 \u00a1cu\u00e1nta sabidur\u00eda!, \u00a1cu\u00e1nta benevolencia!; \u00a1cu\u00e1nta bendita confianza encarna la figura de un abuelo!, -o de una abuela-; el abuelo es el patriarca de los a\u00f1os; la abuela es la alcahueta de ternuras y la madrasta de cari\u00f1os ajenos; el abuelo acrisol\u00f3 experiencias, goces y desgracias sin dejar de ser un ni\u00f1o; y cuando atraviesa la puerta del coraz\u00f3n de sus nietos, la disciplina sale volando por la ventana. El abuelo se amolda a todo sin objetar, y nadie tiene que \u201cense\u00f1arle\u201d ya de c\u00f3mo afrontar circunstancias y condiciones; por eso cuando quiere, tambi\u00e9n se convierte en el juguete m\u00e1s simple e infalible que un nieto pueda usar a su antojo.<\/p>\n\n\n\n<p>El abuelo, si alguna vez no contesta, es porque todo lo ha escuchado; y si alguna vez parece no escuchar, es porque todo lo ha dicho; \u00a1parece mentira como tanta \u201cgente\u201d maltrate a los abuelos!; se les olvida que alguna vez les cambiaron los pa\u00f1ales, les limpiaron los mocos, y hasta dieron la cara en la escuela o en el colegio, cuando las calificaciones eran un rotundo \u201ccero a la derecha\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De alguna forma a\u00fan no dilucidada, cuando nacemos, entre todas las caracter\u00edsticas que puedan describir a un beb\u00e9, creo que la m\u00e1s acertada es \u00a1la inocencia!; la inocencia deber\u00eda ostentar un sitio aleccionador y m\u00e1gico en el escalaf\u00f3n de todas las virtudes, porque es precisamente donde el ser humano retorna al final de su vida; es precisamente lo que convierte a los abuelos de nuevo en ni\u00f1os, en infancia plena, en permisivos \u201cchineadores\u201d, que solo se da cuando los a\u00f1os acrisolan el bagaje frutal de la experiencia, y separa la fina filigrana del alma, del torpe entramado que casi siempre resulta ser la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la inexorable niebla del tiempo, te convierte \u2013qui\u00e9ralo o no-, \u00a1en abuelo!; solo entonces aprendemos que el abuelo padece de una inevitable regresi\u00f3n a la infancia; el abuelo es un \u201cviejo por fuera\u201d, pero, \u201cun ni\u00f1o por dentro\u201d; el abuelo es un hogar en s\u00ed mismo, es un regazo donde acurrucar las penas, es una gran estancia de paz y sabidur\u00eda donde alivianar nuestros fracasos; pero es que tambi\u00e9n el abuelo se desahoga prodigando el cari\u00f1o a sus nietos, ese cari\u00f1o que quiz\u00e1s por ajenas circunstancias de la vida, por inexperiencia, desconocimiento o ignorancia no supo prodigar a sus propios hijos; por eso jam\u00e1s habr\u00e1 apret\u00f3n de manos m\u00e1s poderoso, que la fr\u00e1gil manita del nieto, apretando el dedo de su abuelo; tan es as\u00ed; que por lo general un abuelo, tiene que esperar la vida entera para conocer \u201cel amor perfecto\u201d, con la llegada del primer nieto; porque tambi\u00e9n, -de alguna forma-, el nieto posiblemente no necesitar\u00e1 un libro de historia si tiene un abuelo \u201ccuenta cuentos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Alguna vez, cuando pase por un parque, cuando camine por la calle, cuando vaya al mercado mire de reojo; y se encontrar\u00e1 con much\u00edsimos abuelos y abuelas; sentados o caminando por el umbral de la vida; que hicieron de la calma, la tranquilidad y el silencio el espacio de convocatoria consigo mismos; la vitalicia alianza con su propio coraz\u00f3n; su propia fiesta privada; y rompen y transgreden los barrotes de la senectud alzando vuelo con las palomas libertarias que habitan la afable solidaridad de los parques \u2026 el perpetuo amanecer \u2026 el infinito ocaso \u2026 los abuelos; viejos ni\u00f1os que por fin; \u00a1HAN OFRENDADO SU INFANCIA!.<\/p>\n\n\n\n<p>Prof. Julio Vindas Rodr\u00edguez<br>San Pablo de Heredia<br>Poeta y m\u00fasico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Prof. Julio Vindas Rodr\u00edguezOtubre mes del adulto mayor. 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