- Ha significado un ahorro cercano a los ₡148 millones en consumo eléctrico.
El Tecnológico de Costa Rica (TEC) reafirma su compromiso con la sostenibilidad ambiental y la meta de carbono neutralidad mediante su parque solar institucional, una iniciativa que integra innovación tecnológica, responsabilidad ambiental y formación académica. Desde su construcción en el año 2020, este proyecto ha permitido a la universidad alcanzar un ahorro acumulado cercano a los ₡148 millones en consumo eléctrico, demostrando que las energías limpias también generan beneficios económicos concretos.
El parque solar es liderado por el Laboratorio de Sistemas Eléctricos para la Sostenibilidad (SESLab), en conjunto con el Programa de Investigación y Extensión de Energías Limpias del TEC. Esta iniciativa se enmarca dentro de las acciones que la institución impulsó tras el anuncio del Gobierno de Costa Rica de avanzar hacia la carbono neutralidad, un objetivo país que busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y enfrentar los efectos del cambio climático.
Según explicó Carlos Segura Quirós, coordinador del SESLab, el impacto económico del parque solar varía de acuerdo con las condiciones climáticas de cada año. “El ahorro anual depende mucho del comportamiento del clima. El mejor año fue el 2022, cuando logramos generar en promedio 1.3 megas diarios, lo que representó un ahorro aproximado de ₡48 millones. En años con inviernos más largos, la cuota de generación disminuye”, señaló. A pesar de estas variaciones, el balance general del proyecto ha sido altamente positivo para la institución.
Además del ahorro financiero, el complejo solar tiene un impacto ambiental significativo. Se estima que gracias a su funcionamiento se evita la emisión de aproximadamente 66 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) cada año, lo que contribuye de manera directa a la reducción de la huella de carbono institucional y posiciona al TEC como un referente nacional en el uso de energías limpias.
El parque solar cuenta con cerca de 1.200 paneles fotovoltaicos, instalados principalmente en el sector sur del campus central. Esta infraestructura permite cubrir entre un 25% y un 30% de la demanda eléctrica anual de la universidad, reduciendo la dependencia de fuentes de energía convencionales.
Más allá de los beneficios económicos y ambientales, el proyecto cumple un rol académico fundamental. El parque solar funciona como un “laboratorio vivo” donde estudiantes de Ingeniería Electrónica, Electromecánica, Ambiental y programas de posgrado desarrollan proyectos de graduación, investigaciones y prácticas profesionales. Solo en el último semestre, nueve estudiantes de la Escuela de Electrónica y uno de la Escuela de Electromecánica realizaron trabajos directamente vinculados con este sistema fotovoltaico, fortaleciendo su formación y aportando soluciones innovadoras para un futuro más sostenible.