- Organización de la comunidad es una de las principales características.
El destino cuenta con un potencial muy alto, ya que dispone de aguas termales y una Cámara de Turismo muy organizada.
Más de 20 atractivos naturales y diversas zonas de aguas termales alimentadas por 16 nacientes, así como una amplia oferta gastronómica y hotelera de primer nivel, enamoran a los turistas que visitan La Fortuna de San Carlos.
El Parque Nacional Volcán Arenal, el Lago Arenal, el Río Celeste y el Río Balsa, así como los puentes colgantes, una cantidad innumerable de aves y el emblemático oso perezoso, hacen de este destino una visita obligatoria.
El territorio de La Fortuna abarca aproximadamente 50 kilómetros cuadrados y cuenta con 86 hoteles que suman cerca de 12 mil camas disponibles para los turistas. Asimismo, la región alberga 60 parques y 21 atractivos naturales, beneficiando directamente a más de 10 comunidades vecinas.
Los empresarios locales están organizados en una Asociación de Desarrollo que invierte de forma constante los recursos generados por la actividad turística en mejoras de infraestructura, programas de apoyo a emprendedores y la creación de espacios que promueven el comercio local y el turismo sostenible.
“Todos los ingresos que genera la catarata de La Fortuna, que recibe en promedio mil visitantes por día, se invierten en el crecimiento de la zona, el fortalecimiento de los negocios y los emprendimientos locales”, subrayó Carolina González, integrante de la junta directiva de la Asociación.
El mes pasado se realizó ExpoArenal, un punto de encuentro que fortaleció la relación de los empresarios con los mercados internacionales.
“Nos permitió mostrar el valor de un destino que combina naturaleza, hospitalidad y sostenibilidad”, destacó Tadeo Morales, presidente de la Cámara de Turismo de Arenal.
Durante la feria, los visitantes pudieron conocer de primera mano la variada oferta de actividades que hacen de La Fortuna un destino único, desde experiencias de aventura como hiking y rafting, hasta actividades de bienestar como yoga en aguas termales, observación de aves, senderismo, cabalgatas y una destacada gastronomía.
Uno de los sitios más reconocidos es Ecotermales Fortuna, donde las familias disfrutan de una cocina de clase mundial y de piscinas naturales de aguas termales con distintas temperaturas, rodeadas por 27 hectáreas de exuberante naturaleza.
“Los propietarios siempre buscaron construir este centro turístico de manera responsable, minimizando el impacto ambiental y aplicando todas las normas de sostenibilidad”, afirmó César Rojas, gerente de Ecotermales Fortuna.
Las aguas termales son sinónimo de bienestar y salud, ya que están enriquecidas de forma natural con minerales, oligoelementos y gases terapéuticos.
Algunas están cargadas de calcio, magnesio, sodio y potasio, que favorecen la regeneración celular, la relajación muscular y la salud de la piel.
Otras, más ricas en halógenos como el yodo, el bromo o el flúor, ayudan a equilibrar el sistema nervioso y fortalecer las defensas naturales del cuerpo.
El turismo de La Fortuna se impulsa desde hace 30 años, gracias a la visión de campesinos y ganaderos que entendieron el valor de atender al visitante.