Mario Giacomelli
Para Revista Magisterio
Dos años después de sorprender a propios y ajenos con su exquisita ópera prima “Vidas pasadas” (2023), que recibió dos nominaciones al premio Oscar, la cineasta de origen coreano Celine Song vuelve a convencer plenamente. En su segunda realización, ella ratifica su enorme sensibilidad, talento como narradora y aguda capacidad de observación del comportamiento humano.
Estelarizada por Dakota Johnson, Chris Evans y Pedro Pascal, “Amores materialistas” es una encantadora comedia romántica, que marca un hito rotundo en su género. Esquivando con elegancia los estereotipos de siempre, propicia una tocante reflexión sobre la naturaleza de las relaciones de pareja, en nuestra globalizada civilización contemporánea.
Acuerdo comercial
Un hermoso prólogo, ambientado en la era prehistórica, ilustra un ritual de cortejo, que culmina con lo que representa quizás el primer matrimonio en los anales de la humanidad: una promesa de amor incondicional, expresada sin utilizar palabra alguna, sino mediante una simple flor, arreglada como anillo; y un afectuoso gesto simbólico.
En la actualidad, la cosmopolita ciudad de Nueva York es el escenario de un cuento emblemático. Muestra cómo ha evolucionado el concepto de matrimonio a través de los siglos, hasta convertirse en un vínculo sagrado, una auténtica institución y, en muchos casos, un mero acuerdo comercial.
La protagonista Lucy (Dakota Johnson) es una mujer independiente, quien se desempeña como casamentera para una agencia exclusiva. Su trabajo consiste en organizar encuentros entre personas en busca de su alma gemela, tomando en cuenta etnía, clase social, solvencia financiera y aspiraciones, entre otros factores. Lucy vive sola, desde que terminó su noviazgo con John (Chris Evans), un actor desempleado, a quien abandonó debido a su precaria condición económica. Durante una fiesta de boda, Lucy conoce a Harry (Pedro Pascal), apuesto empresario quien reúne todos los requisitos para ser el marido perfecto.
Estándares inalcanzables
El simple argumento moderniza con sabiduría uno de los tópicos más frecuentes del llamado cine rosa: el triángulo sentimental. En este caso, se observan las vivencias de una joven soltera quien puede elegir entre dos galanes, ambos irresistibles a su manera: uno que le garantiza un futuro de estabilidad y prosperidad; y otro que no tiene nada de dinero, mas le entrega todo su corazón.
Sin caer jamás en la cursilería, se utiliza ese punto de partida sencillo para abordar asuntos relevantes. De manera ligera aunque no frívola, la película explora cómo la gente se ve afectada por las necesidades económicas y las presiones sociales, anhelando estándares de belleza física y riqueza material que resultan imposibles de alcanzar para la mayoría.
Además, una significativa trama secundaria rompe el esquema general, enfocando el drama de una cliente de Lucy, quien sufre una experiencia traumática en el transcurso de una primera cita. El episodio expone eficazmente el grave problema -tan difuso y todavía irresuelto- de la violencia de género.
Contando con una dirección impecable, una sabrosa banda sonora y tres intérpretes sumamente atractivos, “Amores materialistas” proporciona mucho más que un entretenimiento ameno: es una propuesta enriquecedora y entrañable, que deja huella en el corazón.
Amores materialistas
(Materialists)
Dirección: Celine Song.
Guión: Celine Song.
Reparto: Dakota Johnson, Chris Evans, Pedro Pascal, Zoe Winters.
Duración: 116 minutos.
Origen: EE.UU. 2025.
Género: Romance.
Calificación: Mayores de 15 años.