- Hospital de Liberia lleva su nombre
Muchas personas asisten a diario al hospital de Liberia sin imaginar que el nombre que lleva, Enrique Baltodano Briceño, es en honor a un gran médico que siempre veló por la salud de los vecinos sin importar nada más.

Enrique Baltodano Briceño.
Nació en la ciudad blanca el 20 de setiembre de 1903, esa tierra a la que le entregaría todo y donde se recuerda como el doctor que iba a visitar no a sus clientes, ni a sus pacientes, sino a “sus enfermos” como él los llamaba.
Baltodano se graduó de Médico y Cirujano con honores en la Universidad de Barcelona en 1929 para luego especializarse en Ginecología y Obstetricia, esto en la Soborna.
Volvió a Costa Rica en 1930 y se incorporó al Colegio de Médicos en 1931 y comenzar a poner su conocimiento al servicio de los guanacastecos, donde se recuerda como un médico para el pueblo y por el pueblo.
Gracias a su gran corazón nunca solicitó dinero para atender a una persona, ni se fijó en clase social, incluso ayudaba a las personas más humildes en atención y proporcionándoles medicamentos.
Era tal su don de gente que, tenía una farmacia, la cual quebró debido a las pérdidas por no cobrarles las medicinas, a los enfermos de bajos recursos económicos.
También fue diputado de la República en el periodo 1946- 1950 participando en la sesión que anuló la elección presidencial de Otilio Ulate Blanco en 1948.
Esto provocó que fuera arrestado y debiera salir del país por un tiempo, sin imaginar que a su regreso a Liberia, iba a ser despojado de su título de Médico y Cirujano, quedando como jornalero por orden de la Junta de Gobierno encabezada por José Figueres Ferrer.
Por todo esto Enrique Baltodano Briceño fue nombrado Hijo Benemérito de la provincia de Guanacaste y el Hospital donde entregó su vida profesional, en el año 1968 fue bautizado con su nombre.
El 14 de abril de 1980 fallece el Dr. Baltodano.