jueves, agosto 13

NaturÁnima revela secretos de Zona Azul en el país

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  • De las artistas Ariane Garnier y Carma Casulá

El Museo Nacional de Costa Rica es la casa de la exposición temporal “naturÁnima”, que busca mostrar las curiosidades de la Zona Azul que tenemos en el país.

La misma es producto de la relación de amistad de las artistas Ariane Garnier y Carma Casulá y el interés común en los temas sobre el ambiente y las personas que ambas tienen, así como la curiosidad por entender los motivos de una zona azul en Costa Rica.

“Vivir Nicoya desde adentro fue un aprendizaje enorme y quedo con un profundo sentimiento de agradecimiento por la experiencia, por la apertura de mirada y el nuevo cuestionamiento que despertó en mí, de cómo vamos a cuidar la naturaleza y este paisaje con el que somos una unidad”, comentó Ariane Garnier sobre el proceso de investigación realizado para poder desarrollar sus obras.

Ellas vivieron durante siete semanas en Nicoya, de octubre a diciembre del 2021, lo que les permitió tener contacto con alrededor de 15 familias y vincularse directamente en lo cotidiano, en sus rutinas de trabajo y en el hogar, para conocerlos a fondo, al igual que al paisaje; así como realizar un trabajo exhaustivo en fotografía y la grabación de entrevistas.

Dentro de lo que destaca como aprendizaje de la experiencia está el manejo del “no tiempo”: siempre hay tiempo para compartir y conversar. El acompañamiento de la familia: entre todos se cuidan y se quieren, lo cual es muy importante para el adulto mayor. El quehacer: todos tienen una función, todos ayudan, aun haciendo cosas sencillas, todos son útiles. Finalmente, las personas pertenecen a la naturaleza, no es que la naturaleza nos pertenece, sino que somos una unidad con ella.

En el caso de Carma Casulá comento que “me he centrado más en el territorio y la transformación del paisaje y la capacidad de regeneración a través de buenas políticas y buenas acciones, sobre todo de la ciudadanía, de los pobladores”.

Adicionalmente mencionó que la relación con las personas fue vital para ella y por eso se enfocó en recopilar los relatos y vivencias, por lo que en sus obras hay retratos y entrevistas de las que se podrán escuchar algunos extractos en audio.

También hay paisajes que muestran cómo las personas han transformado positivamente el bosque en el que viven, lo que ha permitido la regeneración de la naturaleza.

La exposición

Las personas que se acerquen a disfrutar de la exposición serán recibidas por la obra Constelacciones, de Carma Casulá, que muestra visualmente los recorridos hechos por las artistas en la zona azul de Nicoya.

También presenta una relación de los recorridos con la geografía, sobre un mapa de la zona y la carta astral del 1 de noviembre de 2021, día que iniciaron el proyecto, que se mezclan con dibujos de las huellas de los cangrejos en la playa.

Luego en el salón a la derecha, Ariane Garnier presenta seis obras:

Paisaje interior. Son fotografías sublimadas sobre tela chifón e intervenidas con bordados de trozos de la misma tela, que representa los estados de ánimo de las personas.

Somos. Instalación integrada por 30 piezas de barro y semillas recolectadas, unidas con hilo de alpaca. La acompaña sonidos del mercado en Santa Cruz.

Estancia. Representa el no tiempo, el vivir el momento presente y el disfrute de los sentidos. Son dos mecedoras fabricadas en Hojancha que descansan sobre piedras blancas, en alusión a las casas guanacastecas.

Colmena. Transferencia de fotografías intervenidas con pintura y fragmentos de panal de abejas. Busca simbolizar las experiencias vividas.

Frágil. Instalación de 12 fotografías impresas sobre acrílico con detalles del paisaje y de semillas provenientes de la zona azul en Costa Rica.

Tejido en tensión. Instalación de esferas de cedazo de gallinero y cable de alta tensión; en su interior contienen semillas y basura recogida en la zona. Es una reflexión de la contaminación que llega al mar desde San José.

En el salón, al lado izquierdo, la artista Carma Casulá presenta cinco obras:

Una por una. Sintentiza la relación de la biomasa y la deforestación en Costa Rica, la tala de una hectárea de bosque por cada cabeza de res para explotación ganadera.

Paisaje continúo. Busca crear un corredor biológico a través de la fotografía, al mostrar potreros, bosques secundarios, parte de selva gracias a la regeneración y las playas.

Presencias. Es una cartografía sonora, “un bosque” de rollos de papel que representa a las personas, con relatos de los nicoyanos sobre el bosque y su entorno.

Galería familiar. Es una serie de fotografías de espacios internos de las casas, el entorno y los retratos de los protagonistas de la muestra.

Comer bosque. Es una representación de las caminatas y conversaciones de la artista con los nicoyanos en el bosque, para conocer sobre los productos que ahí encuentran, como plantas medicinales y comida.

Para visitar la exposición el museo tiene un horario de lunes a sábado de 8:30am a 4:30pm y los domingos de 9:00am a 4:30pm. El costo de la entrada es de ₡2500 general y estará disponible hasta el 4 de diciembre.

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