En Costa Rica más de medio millón lo padecen
Con el fin de poder brindar una mejor atención a los pacientes con diabetes 5 sociedades médicas costarricenses se unieron para poder desarrollar un consenso de cómo se debe tratar esta enfermedad.
La diabetes mellitus (DM) es una enfermedad que en Costa Rica, según la última Encuesta de Factores de Riesgo Cardiovascular de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), padecen al menos 517 mil personas mayores de 19 años.
A nivel mundial afecta a más de 537 millones de adulto, y se prevé que esta cifra aumente un 51% para el 2045, llegando a 783 millones, por lo que la preocupación por dar mejores tratamientos es más que válida.
Más específicamente se trata de una patología que aparece cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el organismo no la utiliza adecuadamente, provocando con el tiempo, que este nivel alto y constante de glucosa desarrolle enfermedades graves en los pacientes.
Por ejemplo, estos pacientes son tres veces más propensos a padecer enfermedades cardiovasculares y de falla renal, por lo tanto, los pacientes necesitan un control regular para evitar complicaciones adicionales que incluyen fallas en varios órganos y tejidos.
Con este panorama, al menos a nivel nacional, se unieron la Asociación Costarricense de Cardiología (ASOCAR), la Asociación Costarricense de Endocrinología (ASCEND), la Asociación Costarricense de Nefrología (ASCONE), la Asociación de Especialistas en Medina Familiar y Comunitaria de Costa Rica (MEDFAMCOM), y la Asociación Costarricense de Médicos Geriatras y Gerontólogos (ACOMEGG).
La idea es lograr un consenso integral que actualizará las guías de atención y apoyar a los médicos del tercer nivel de atención a tener un mejor manejo de la diabetes en el país.
Dentro de lo que los médicos está el desarrollo de cinco capítulos con aspectos relevantes sobre la diabetes de tipo 1 (DT1) y la diabetes de tipo 2 (DT2), poblaciones especiales, estratificación de riesgo, intervenciones farmacológicas y no farmacológicas.
“La diabetes es causante de 6,7 millones de muertes a nivel mundial y genera al menos $966 mil millones de dólares en gastos de salud, por lo que es fundamental buscar un abordaje del paciente de manera integral, permitiendo establecer tratamientos, planes de seguimiento y análisis que controlen no solo la enfermedad primaria, sino también los padecimientos correlacionados”, comentó el médico José Jiménez, representante de la Asociación Costarricense de Endocrinología.
En este punto es importante destacar que no se trata solo de los pacientes que ya tienen un diagnóstico, sino que va más allá donde también se debe de pensar en la prevención.
Uno de los principales fatores que se deben de cuidar es el tema del sobrepeso, que es considerado uno de los detonantes más comunes de la diabetes y según los últimos datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.900 millones de adultos presentan un peso por encima de lo recomendado.
En nuestro país la situación no es muy diferentes, la prevalencia de obesidad ha llevado a un aumento en los casos de diabetes mellitus tipo 2 (DM2), especialmente en adultos y adolescentes.
Estos números lo que generan es una urgencia de estandarizar el manejo de esta patología e impactar en su abordaje, tratamiento y atención para mejorar el pronóstico de la enfermedad de quienes la padezcan.
“Se espera que el ‘Consenso para el Manejo de la Diabetes Mellitus’ en Costa Rica tenga un impacto sobre la práctica clínica actual en el país, de manera que los pacientes con esta patología se beneficien al recibir una mejor atención médica, y por supuesto tengan un pronóstico mucho más favorable sobre su enfermedad. La educación médica continua y la medicina basada en evidencia es la esencia de esta investigación, que permitirá la actualización de cientos de profesionales de salud tanto en sector público como el privado”, comentó el Dr. Daniel Quesada, representante de la Asociación Costarricense de Cardiología.
Con esto la idea es que no solo los médicos estén preparados mejor para evitar o tratar este padecimiento, sino también que los pacientes hagan conciencia y tomen cartas en su manera de actuar para que no caigan en conductas que los puedan hacer convertirse en diabéticos.