- Familias y centros educativos son claves
Mediante una campaña llamada “Cuidémonos Nutritiva-Mente” el Colegio de Profesionales en Psicología, el Colegio de Profesionales en Nutrición, el Ministerio de Educación Pública (MEP), el Ministerio de Salud y el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) buscan evitar que los menores de edad puedan caer en trastornos de la conducta alimentaria (TCA).
Una investigación realizada en el año 2016, por INCIENSA y las universidades UCR y UNED, encienden las alarmas ya que indican que 57 de cada 100 infantes en edad escolar, es decir menores de 12 años, se encuentran disconformes con su imagen corporal, lo que es un primer factor de riesgo para que puedan caer en un TCA.
A esto se suma el hecho de que Costa Rica no cuenta con un registro real de los casos y con una estrategia integral para abordarlo, según especialistas de la Campaña Cuidémonos Nutritiva-Mente.
“Como país, debemos trabajar en programas interdisciplinarios; médicos, nutricionistas, psicólogos, psiquiatras, que atiendan a las personas por grupos de edad, donde podamos detectar oportunamente estos trastornos y darle el abordaje requerido. El país debe promover la cultura del bienestar, en lugar de la cultura de la dieta”, afirma la doctora del Colegio de Nutricionista Rosanna Mauro Gómez, especialista en trastornos de conducta alimentaria.
Es importante tener claro que la preocupación se da especialmente porque esta es una condición mental seria, biológicamente influenciada, con múltiples causas, que pueden tener consecuencias severas para quienes los sufren como: caída del cabello, problemas en huesos y dientes, falta de concentración, ansiedad y hasta la muerte.
Algunos de estos trastornos son la Anorexia Nerviosa, Bulimia, Trastorno por Atracón y la Ortorexia.
“En los niños, niñas y adolescentes, la preocupación por la estética del cuerpo, basada en los estereotipos sociales, en la publicidad y en la información que circula en internet, puede generar heridas, no solo a nivel físico, sino también emocional, a corto, mediano y largo plazo. La buena noticia es que se puede trabajar en la prevención, desde un abordaje integral, que inicia con las acciones que las familias pueden realizar, así como el aporte de las diferentes instituciones y sectores”, manifestó Carol Guzmán, Psicóloga del Patronato Nacional de la Infancia.
Justamente son las familias o personas que encargadas de los menores lo que deben de estar atentos a las primeras señales o indicios de que algo no anda bien.
Algunas de estas son:
La persona con un TCA come más o menos alimentos de lo común.
Se inclina por todo light o reducido en calorías y grasas.
Tiene una obsesión por leer etiquetas, ingredientes y por lo general, solo come lo que se cocina a sí misma.
El almuerzo viene completo de la escuela o colegio o trabajo.
La persona dice que almorzó fuera de la casa, pero no lo hace, o pone excusas para no comer junto a la familia.
También pueden desaparecer grandes cantidades repentinamente, debido a que la persona come compulsivamente y en secreto.
La persona prefiere comer sola.
Se presentan cambios en el estado de ánimo, hay aislamiento social y pérdida de interés en actividades habituales.
Además, la persona se puede ver pálida, ojerosa o con los ojos hinchados, el pelo se cae más y las uñas se vuelven quebradizas.
Si una o varias de estas señales son detectadas lo ideal es hablar con el menor y buscar la ayuda que sea necesaria para poder detenerla lo antes posible y así evitar consecuencias graves a futuro.
“La campaña Cuidémonos Nutritiva-Mente aborda los estilos de vida saludables de manera integral: desde lo académico y emocional, y facilita herramientas que permitan mejores condiciones de vida para estudiantes y familias al prevenir también los trastornos de la conducta alimentaria”, comentó, Laurent Delgado Carranza, Directora de Vida Estudiantil del Ministerio de Educación Pública.
Incluso el año pasado la Organización Mundial de la Salud alertó: “Los trastornos de la conducta alimentaria, como la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, suelen aparecer durante la adolescencia y la juventud. Este tipo de trastornos se presentan con comportamientos alimentarios anormales y preocupación por la comida y, en la mayoría de los casos, por el peso y la figura corporal. La anorexia nerviosa puede producir la muerte prematura, a menudo debido a complicaciones médicas o al suicidio, y tiene asociada una mortalidad superior a la de cualquier otro trastorno mental”.
Para conocer más sobre esta campaña y tener herramientas para poder apoyar a un familiar o persona cercana que conozcan puede ingresar a https://cuidemonosnutritivamente.com/
La campaña cuenta con el apoyo de las instituciones mencionadas y así como de la Cadena Radial Costarricense, Coope Ande, Pastas Roma y TOTTO.