- Sobrepeso y vicios son principales causas
La Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE) es mucho más común de lo que se cree y en muchas ocasiones no se le presta la atención necesaria, lo que puede terminar generando problemas de salud a futuro.
Esta es una es una patología crónica la cual provoca que los alimentos se devuelven del estómago al esófago. Sus principales causas están asociadas a factores como el embarazo, tabaquismo, la ingesta de alcohol, el consumo de
ciertos medicamentos, la obesidad o sobrepeso.
Algunos de los síntomas que deben de generar preocupación son:
1. Dolor en el pecho
2. Nauseas
3. Dificultad al tragar
4. Tos crónica
5. Ronquera
6. Vómito persistente
7. Pérdida de peso sin motivo
8. Pérdida de apetito
Fuente: National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases.
En nuestra región entre 12 y 31 de cada 100 personas padecen de este problema y los pacientes adultos, entre 18 y 65 años, sufren los síntomas típicos del padecimiento al menos 2 veces por semana.
Con estos números es que lo médicos encienden las alarmas y hacen un llamado para que las personas acudan a realizarse chequeos y así detectar la problemática para poder tratarse de una forma adecuada, de lo contrario se pueden provocar complicaciones y afectar la calidad de vida del paciente.
Recientemente alrededor de 200 especialistas latinoamericanos se reunieron en el más reciente GastroForum, con el fon de poder actualizar a los médicos de la región sobre las innovaciones que les permitirán ofrecer una atención integral y un mejor cuidado a sus pacientes con ERGE.
Algunos de los hallazgos y recomendaciones que salieron de este encuentro, para los pacientes, destacan la evaluación del paciente con ronquera y disfonía y su relación con la ERGE.
Hallazgos tras diversos estudios muestran que algunos pacientes han presentado alteraciones en su voz; algunas de ellas severas; afectando considerablemente la laringe y faringe.
Por otra parte se hace un llamado a estar muy atentos de la intensidad de síntomas, capacidad de hacer cambios en el estilo de vida y la relevancia de que los pacientes puedan comprender su diagnóstico y los pasos a seguir de la mano con los especialistas.
Un punto fundamental es tener buenas prácticas en el manejo del sobrepeso y la obesidad ya que van de la mano y para nadie es un secreto que según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), esta región cuenta con la mayor prevalencia, reportando un 62.5% adultos con sobrepeso u obesidad.
Por lo anterior es que los especialistas recomiendan mantener un peso saludable que permita lograr un mejor control de la enfermedad e incluso disminuir entre el 5% al 10% del peso corporal en el primer semestre del tratamiento, pues esto ayuda a lograr mejores resultados para el paciente.
Otro de los aspectos que se discutió fue el de la microbiota y el síndrome digestivo irritable donde los médicos enfatizaron la importancia del buen funcionamiento de la flora intestinal, la cual, convierte los elementos dañinos en
sustancias menos tóxicas.
Esto debido a que los estudios demuestran que las alteraciones en el microbiota intestinal en diversas enfermedades, aunque no se ha encontrado una relación causal. Se calcula que el intestino cuenta con aproximadamente un 60% de las células del sistema inmunitario, considerándose uno de los órganos más importantes en la función de defensa del cuerpo 12 , por lo que la ingesta de alimentos adecuados, hidratación y el control del estrés y la ansiedad son fundamentales para el equilibrio de la flora.
“Debemos educar a los pacientes sobre la importancia de realizar cambios en los estilos de vida, y aunque en muchas ocasiones esto puede ser muy retador, a través de un plan de acción claro, apoyo constante de especialistas, esfuerzo y conciencia del por qué se deben aplicar estos cambios en las rutinas diarias, se logrará una mejora en la salud a largo plazo,” explicó el Dr. Esteban Coto, Director Médico de AstraZeneca para Centroamérica y el Caribe.
En el momento que se da el diagnóstico del padecimiento es urgente que se ponga en control con un especialista y de inmediato haga cambios en el estilo de vida como dejar de fumar, modificar hábitos alimenticios, optar por una dieta más saludable evitando alimentos ácidos, frutas cítricas, chocolate, café, comidas condimentadas y altas en grasa, cenar de 2 a 3 horas antes de ir a dormir, elevar la cabeza en la cama si los síntomas empeoran, tomar los medicamentos con suficiente agua e implementar actividad física.