- Es un primer acercamiento con la lectura
Los libros de cuentos son una excelente herramienta para que desde la primera infancia los niños tengan un acercamiento con la lectura, independientemente de que todavía no sepan leer.
El hecho de que toque un libro o vea un video cuento, disfrute las imágenes y las texturas o de que algún familiar le lea los cuentos, ayudará a mediano y largo plazo a que se exprese mejor, adquiera más vocabulario, comprenda lo que lee y desarrolle habilidades que le permitan mejores oportunidades.
Es por esto que UNICEF, PANI, REDCUDI y el Centro Ambiental de la UNED al Sistema Nacional de Bibliotecas (SINABI) se unieron para poder entregar 30 video cuentos de la Colección “Cuenticos en familia” y del cuento
Desechada.
Justamente las niñas y niños que visiten las 60 bibliotecas públicas podrán disfrutar en versión digital, por medio del portal y de Internet del SINABI, la colección Cuenticos en Familia, la cual nació en el año 2020 en Costa Rica en el contexto de la pandemia y que busca la sana convivencia entre las diferentes culturas, edades y nacionalidades poblacionales en el país.
Las bibliotecas públicas también contarán con ejemplares impresos de ambas publicaciones, para los padres o menores que deseen poder hacerlo de la forma tradicional.
Con esto se pretende acercar a niñas y niños desde los 0 años a la lectura por entretenimiento y mejorar la comprensión de lo leído por quienes ya leen.
“Los cuentos infantiles son una de las herramientas más importantes que tienen las familias para ayudar en el desarrollo integral de las personas menores de edad, especialmente durante la primera infancia. Es por ello, que desde el Patronato Nacional de la Infancia apoyamos esta iniciativa, para que más familias puedan acompañar a hijas e hijos en el maravilloso mundo de la literatura”, afirmó Gloriana López, Ministra de Niñez y Adolescencia.
Por su parte la Directora General del Sistema Nacional de Bibliotecas, Lidiette Quirós expresó que “la lectura-regazo incentiva el hábito de la lectura para las etapas posteriores del ser humano. En las bibliotecas realizamos desde hace más de 10 años, con el programa “Soy bebé y me gusta leer. Así, las niñas y los niños participan de los talleres donde evidencian avances en socialización y disfrute de la lectura”.
Además de la colección mencionada también se tendrá acceso al Cuento Desechada, escrito e ilustrado por la joven Daniela Macaya González con el cual pretende que ninguna bolsa plástica u otros plásticos de un solo uso vayan a contaminar el mar.
Este cuento fue producido en el marco del 40 aniversario de la Serie Ambiental Mapachín del Centro de Educación Ambiental (CEA) de la UNED, bajo el sello de la editorial EUNED con el apoyo de UNICEF y la divulgación conjunta con la REDCUDI.
La Oficial de Comunicación de UNICEF, Xinia Miranda Cascante, destacó que “intentamos que más familias tengan recursos didácticos para que puedan disfrutar a diario la lectura con sus hijas e hijos, mediante el acceso universal y gratuitos. Datos de UNICEF muestran que solo 4 de cada 10 niñas/os menores de 5 años cuentan 3 o más libros infantiles. Además, los padres o las madres no les leen ningún cuento a las niñas y niños. La lectoescritura es esencial no solo para fomentar la recuperación de aprendizajes, la imaginación y la reatividad de la infancia, sino también para acceder y finalizar con éxito la educación en todos sus niveles. El lápiz y los libros son herramientas poderosas para que las poblaciones más vulnerables puedan romper el ciclo de la pobreza y adquirir conocimiento y habilidades para la vida y el trabajo futuro”.
En este sentido, un informe publicado en junio de 2022, por el Banco Mundial y UNICEF, en colaboración con la UNESCO, indica que cuatro de cada cinco alumnos de sexto grado en América Latina y el Caribe (ALC) no alcanzan el nivel mínimo de comprensión lectora.
En el caso de Costa Rica, no es ajeno a esta situación y desde el año 2017 ya era señalada por el informes “Estado de la Educación”, que a su vez, en el 2019, calificó de muy grave la falta de comprensión de lectura en sexto grado.
El informe, ”Dos años después, salvando a una generación”, recalca que estas pérdidas de aprendizaje podrían costar a los alumnos de hoy una reducción en sus ingresos del 12 por ciento a lo largo de su vida.
Esta nueva y alarmante estimación también sugiere que luego de dos años de cierre de escuelas en la región a causa de la COVID-19, los resultados del aprendizaje podrían haber retrocedido más de diez años.
Por esto se insta a los padres a no perder la costumbre de contar cuentos, de mantener siempre esos libros para que los niños puedan desarrollar el amor por la lectura incluso antes de aprender a leer.