- Ubicados en comunidades vulnerables
Brindar ambientes sanos y fuera de malas prácticas es lo que se busca con la creación de espacios seguros que promueve el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
En el caso de nuestro país las entidades involucradas son el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) lidera esta iniciativa en alianza con la Dirección Nacional de Desarrollo de la Comunidad (DINADECO), la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME).
Este programa inició en el 2021 y ya a hoy, se han creado 37 Espacios Seguros a lo largo y ancho del territorio nacional que sirven para que niños, niñas y adolescentes nacionales y extranjeros que viven en comunidades prioritarias de destino migrante, brindando protección infantil, asistencia psicosocial y servicios de recuperación de aprendizajes para un promedio mensual de 2.800 niños, niñas y adolescentes de alta vulnerabilidad.
Adicionalmente gracias a este mismo programa se han capacitado a más de 800 líderes y lideresas comunitarias sobre derechos de la niñez, primeros auxilios psicológicos y prevención de la explotación y el abuso sexual, permitiendo hacer frente a alguna de estas situaciones que se puedan dar en sus comunidades.
“De acuerdo con datos del PANI, en Costa Rica las principales manifestaciones de violencia hacia niñez están asociadas: la violencia sexual y trata; la violencia por agresión física, psicológica y castigo corporal; la negligencia; y la violencia en línea. Por eso debemos hacer mayores
esfuerzos para proteger a las niñas, niños y adolescentes. En UNICEF, creemos que los Espacios Seguros son esenciales para crear este cinturón de protección hacia la niñez y adolescencia, que vive en Costa Rica y aquellos se ven forzados a migrar de sus países de origen. Los líderes y lideresas de las 37 comunidades donde están los espacios seguros se han convertido en una fuerza transformadora para lograr el cumplimiento de los derechos de la infancia”, recalcó Patricia Portela de Souza, Representante de UNICEF en Costa Rica.
Durante el año pasado los Espacios Seguros organizaron cerca de 1100 actividades para la niñez equivalentes a un promedio de 1650 horas semanales aportadas por personas de las comunidades.
Cabe resaltar que estos puntos se ubican especialmente en las zonas fronterizas y costeras del país, ya que son generalmente los más vulnerables para las personas menores de edad.
Los espacios seguros, son para todas las personas menores de edad, no importa su procedencia geográfica, de ahí que faciliten la integración de poblaciones migrantes, sobre todo en caso de migración forzada (violencia, pobreza situación socioeconómica, persecución política en su país de origen).
“Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a vivir y crecer en un entorno protector y seguro, donde prevalezca el trato afectivo y se propicie su salud, educación, participación, expresión y en donde la prioridad sea el respeto a sus derechos y su desarrollo integral. El primer entorno protector es la familia; sin embargo, la escuela, los grupos organizados y la institucionalidad también deben ofrecer estos recursos. Por ello, el Programa Espacios Seguros, resultado de la alianza entre el PANI, que lidera esta iniciativa en el país, con otras instituciones del Estado, UNICEF, la Oficina de Población, Refugiados y Migración (PRM) del Departamento de Estados de los Estados
Unidos y la Embajada de los Estados Unidos en Costa Rica, se constituye en un entorno protector para nuestros niños, niñas y adolescentes”, comentó la Ministra de la Niñez y la Adolescencia, Gloriana López Fuscaldo.
Este esfuerzo además se hace porque Costa Rica tiene una larga tradición de recepción de personas migrantes y refugiadas esto producto de las condiciones sociopolíticas y geográficas que hacen que sea un país muy atractivo no solo para el tránsito sino para el destino final
de estas poblaciones que buscan sobrevivir, mejorar su situación de vida, que deben huir de la violencia o la pobreza en su país de origen.
Es así como en este contexto, llegan poblaciones menores de edad que requieren espacios seguros para desarrollarse de forma integral.
“Para la Embajada de Estados Unidos es un privilegio apoyar al programa de Espacios Seguros ya que promueven la seguridad humana desde los lugares con mayores retos del país, y esto es un objetivo que tenemos en común. Estamos seguros que, invertir en arte, deportes y
cultura fortalece los derechos de la niñez y adolescencia. Este tipo de intervención también promueve una cultura de prevención y de paz para tener mejores ciudadanos”, afirmó Robert Alter, director de la Oficina de Asuntos Antinarcóticos, Seguridad Ciudadana y Justicia.
A mediano y largo plazo, las instituciones esperan aumentar el número de Espacios Seguros y lograr una participación mínima de 16 mil personas menores de edad.