- Aunque es difícil de detectar hay señales que deben alertarnos
El ciberacoso o ciberbullying es una práctica que cada vez toma más relevancia y que afecta, especialmente, a los niños, niñas y adolescentes, pero el gran problema es que cuesta mucho detectarlo por lo que los padre o encargados deben estar muy atentos.
Lo primero que se debe tener claro es que con la llegada de la era digitar todo el entorno social, familiar e incluso académico cambió para todas las personas y esto las expone a ser víctimas de las amenazas silenciosas de la red como lo mencionado.
Expertos alertan de que esta situación puede causar en las víctimas estrés, ansiedad, depresión, entre otras consecuencias negativas para su vida y prueba de ello es que es una preocupación del 60% de los padres de familia, según el estudio Niños Digitales de Kaspersky.
Según dicho estudio dos de cada 10 niños latinoamericanos pasa más de cuatro horas en línea, lo que los hace más propensos a ser víctimas de esta situación y entre mayor sea este tiempo, más peligro hay.
Pero es importante entender que el ciberacoso está presente en su vida off y online las 24 horas del día, con el agravante de que es más difícil de identificar y abordar ya que puede ser anónimo, lo que no ocurría con el bullying tradicional.
Esto hace que sea necesario que los padres y madres aprendan a reconocer algunas de las señales que indican que sus niños están sufriendo de ciberacoso (cambios en su comportamiento, bajo rendimiento escolar o aislamiento social).
Las cinco principales formas en que esta violencia digital se puede presentar son:
– Exclusión: Dejar al menor fuera de las conversaciones en plataformas de chat.
– Perfiles falsos: Creados para ocultar la identidad del agresor y así acosar sin que nadie pueda descubrirlo.
– Trolling: Intimidar, avergonzar, y/o provocar una respuesta mediante el uso de insultos o malas palabras en redes sociales o apps de mensajería.
– Catfish: Creación de perfiles falsos en redes sociales con fines engañosos o de extorsión.
– Grooming: Engaño a menores por parte de pedófilos para ganarse su amistad simulando empatía.
“Empresas de tecnología, autoridades locales y la sociedad en general deben unir esfuerzos para prevenir el ciberacoso; proteger a la niñez en la era digital es una tarea compartida”, comenta Carolina Mojica, gerente de ventas productos del consumidor en las regiones Norte y Sur de América Latina en Kaspersky.
Sin embargo, entendiendo que por ahora es un tema muy común se le recomienda a los padres de familia enfrentar esta situación con los siguientes consejos:
– Si identificas que tu hijo sufre de ciberacoso, hazle saber que no es su culpa y que no es bueno responder a los insultos. Habla con los padres del acosador (si es otro menor), el colegio o las autoridades pertinentes.
– Establece reglas acerca del uso de Internet y de las redes sociales, explicando el porqué de cada una. Además, éstas deben adaptarse y ajustarse conforme los menores crezcan, pues en cada etapa de su desarrollo tendrán necesidades e intereses diferentes.
– Habla con tus hijos acerca de los potenciales peligros en línea. Así como en algún momento les explicas sobre los peligros en el mundo físico, comparte con ellos los riesgos que hay en el ciberespacio.
– Participa en las actividades de tus hijos en línea desde una edad temprana como “mentor”. Conoce sus gustos e intereses en la red para construir lazos de confianza en caso de que en algún momento se vean incómodos, amenazados o experimenten alguna situación problemática en la web.
– Utiliza herramientas de control parental, como Kaspersky Safe Kids, la cual te permitirá tener una mayor visibilidad de las actividades de tus hijos. Platica sobre el tema con ellos para que sepan cómo funcionan estas aplicaciones y que entiendan la importancia de contar con ellas para fomentar buenos hábitos digitales y mantenerse seguros en línea.
En todo esto es de suma importancia que los padres de familia conozcan los intereses digitales de sus hijos, a qué información tienen acceso y con quién interactúan, ya que al menos un 13% de ellos en la región ignora si un desconocido ha intentado ganarse la confianza de sus hijos en el mundo digital, y menos de un tercio (28.5%) utiliza alguna solución de seguridad con un control parental que les ayude a supervisar las actividades online de los pequeños y, sobre todo, protegerlos.