jueves, agosto 13

El salón de profesores, Cautivante intriga escolar

0

Consideraciones agudas acerca del sistema educativo, enriquecen esta excelente producción alemana, nominada al Oscar como mejor película internacional.

Mario Giacomelli
Crítico de cine

Las peripecias de una docente de primaria, quien intenta hacer lo correcto en medio de una situación compleja, ofrecen la premisa de “El salón de profesores”. Esta excelente producción alemana, escrita y dirigida por el cineasta de origen turco Ilker Çatak, estuvo nominada al premio Oscar como mejor película internacional. Es una cautivante intriga escolar, elaborada con extrema solvencia técnica y un manejo magistral de la tensión dramática. A primera vista, su relevancia argumental es limitada. No contiene mayores crímenes, luchas ni asesinatos, como suele suceder en cualquier thriller de suspenso convencional.

Sin embargo, aunque se desarrolla en una escala reducida, la trama encierra espinosos dilemas éticos y consideraciones agudas acerca del sistema educativo, los cuales despiertan interés desde la primera escena; y atrapan la atención del espectador hasta la toma conclusiva.

Pequeña trampa

Presente en la totalidad de la narración, Leonie Benesch entrega una interpretación poderosa, rica en matices psicológicos que revelan la interioridad del personaje central: su carácter noble, motivado por buenas intenciones; su determinación y anhelo de justicia; pero también su fragilidad emocional, falta de malicia, ansiedad y tendencia de tomar decisiones apresuradas.

Una cámara inquisidora la sigue de cerca, acompaña sus movimientos y capta sus expresiones, facilitando la identificación del público; pero a la vez toman – do la distancia suficiente para poder observar sus errores. Desde que su plan se devuelve en su contra, Carla enfrenta circunstancias para las cuales no está preparada; y se equivoca una y otra vez, empeorando su propia posición.

Es aquí donde la película plantea valiosas reflexiones acerca de los mil conflictos que se pueden desatar en el ámbito educativo, evidenciando la línea delgada que separa la férrea disciplina del abuso de autoridad; la dificultad de conservar la lucidez ante el caos; y la importancia de buscar la objetividad cuando las certezas se derrumban.

La música de Marvin Miller marca el ritmo apremiante de los acontecimientos: al compás de pocas notas eficaces de arcos y percusión, los segundos transcurren implacables, mientras el asunto se enreda, surgen dudas y las cosas se salen de control.

Al final, quedan sensaciones encontradas, de esperanza y preocupación latente, donde se impone la necesidad básica de ayudar y velar por el bien de los pequeños, más allá de cualquier otra prioridad.

Compartir.

About Author

Deja un comentario