jueves, agosto 13

Aplicación desarrollada en Costa Rica permite proteger las conchas

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  • UCR la puso a disposición del mundo.

La colaboración entre la Universidad de Costa Rica (UCR) y la empresa privada ha dado como resultado una innovadora aplicación basada en inteligencia artificial para abordar un grave problema ambiental: la extracción masiva de conchas marinas.

Esta tecnología permite identificar el origen de las conchas con solo una fotografía, asegurando su correcta devolución a los ecosistemas marinos y mitigando el impacto negativo de su extracción ilegal. La iniciativa forma parte del proyecto “De Vuelta a Casa”, que busca recuperar las conchas que, al ser incautadas en aeropuertos, no podían ser devueltas por el riesgo de alterar los ecosistemas debido a la falta de información sobre su origen.

Este avance tecnológico no solo beneficia a Costa Rica, sino que también ofrece una solución escalable que otros países pueden adaptar para proteger sus propios ecosistemas marinos.

En este contexto es que se decidió compartir el modelo de inteligencia artificial como código abierto, lo que permitirá a comunidades científicas de todo el mundo entrenar sus propios sistemas y generar modelos de clasificación de imágenes según las especies que habiten en sus costas.

El modelo de inteligencia artificial ha demostrado su eficacia al permitir la devolución exitosa de más de 450 kilos de conchas a sus hábitats naturales. Sin embargo, esta tecnología va más allá de una solución local.

Maria Pía Robles, directora de Relaciones Corporativas de FIFCO, la herramienta coloca a Costa Rica como líder mundial en innovación tecnológica aplicada a la conservación marina: “Este proyecto refleja nuestro compromiso con la sostenibilidad y promueve un enfoque colaborativo, permitiendo que más países se beneficien de la tecnología y protejan su biodiversidad marina”, destacó.

La herramienta fue entrenada específicamente con más de 18,500 fotografías de 525 especies de conchas que habitan en las costas costarricenses, distribuidas entre el Caribe y el Pacífico. Cada especie fue representada por un promedio de 30 a 40 imágenes, lo que permitió crear un sistema preciso para identificar las conchas a partir de una fotografía. Aunque el modelo fue diseñado inicialmente para Costa Rica, el código abierto permitirá que otros países adapten la tecnología a sus propias especies marinas.

Si bien la tecnología de inteligencia artificial es clave en este proceso, es clave la supervisión de expertos en biología marina. Estos profesionales no solo validan los resultados del sistema, sino que también interpretan los datos en un contexto ecológico más amplio, asegurando que las conchas se devuelvan de manera que respeten las dinámicas naturales de los ecosistemas marinos.

El impacto de “De Vuelta a Casa” no se limita a la tecnología, sino que también busca generar conciencia sobre la importancia de las conchas marinas y fomentar prácticas responsables entre la población. Para ello, se ha producido un documental homónimo, que busca educar a la ciudadanía sobre el papel fundamental que juegan las conchas en los ecosistemas marinos y la necesidad de protegerlas.

El éxito de esta iniciativa subraya el poder de las alianzas público-privadas para abordar problemas ambientales complejos. La colaboración entre FIFCO, el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), la empresa AERIS y la Universidad de Costa Rica es un ejemplo claro de cómo se pueden combinar esfuerzos para lograr soluciones innovadoras y sostenibles.

Con “De Vuelta a Casa”, Costa Rica no solo está enfrentando un problema ambiental de manera efectiva, sino que está abriendo nuevas oportunidades para la protección de los ecosistemas marinos a nivel global. A través de esta colaboración y el uso de tecnología avanzada, el país reafirma su liderazgo mundial en sostenibilidad y conservación marina, posicionándose como un referente en el uso de la innovación para la protección de la biodiversidad.

En conclusión, el proyecto “De Vuelta a Casa” demuestra cómo la colaboración entre instituciones académicas, el sector privado y el gobierno puede dar lugar a soluciones tecnológicas innovadoras para la conservación del medio ambiente. La UCR, a través de su contribución en este proyecto, reafirma su rol como un actor clave en la investigación y desarrollo de soluciones tecnológicas para enfrentar los retos ambientales que afectan no solo a Costa Rica, sino al mundo entero.

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