jueves, agosto 13

“Costa Rica, al igual que mi país, está en una suerte de despeñadero”, afirma sobre la educación sindicalista uruguayo

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  • José Olivera, vicepresidente de la Federación de Profesores de Secundaria de Uruguay.

José Olivera, vicepresidente de la Federación de Profesores de Secundaria de Uruguay y además integrante del comité regional de La Internacional de la Educación para América latina, visitó Costa Rica recientemente para conversar sobre la situación actual de la educación en la región y en ese contexto también en Costa Rica.

En su visita dejó un mensaje para todo el personal de la educación en nuestro país.

“Quiero dejar un mensaje a los educadores, a las educadoras, a los trabajadores y trabajadores del personal de apoyo a la educación, abrazar esta noble tarea que implica un compromiso ético y político importante aún en estas condiciones que no son las que preferiríamos, no son las que necesitamos, ni las que merecemos, tiene un valor importante y es que en cierta medida nuestro compromiso político, moral, ético, es de construir esperanza, si nosotros no le damos la perspectiva de esperanza a nuestros jóvenes, a nuestras sociedades, tendríamos que estar asumiendo, en términos de renuncia, de que nada se puede cambiar y la educación es disruptiva, en ese aspecto la educación lo puede cambiar, puede cambiar todo, por sí sola no, pero puede cambiar y contribuir mucho el cambio social”, mencionó.

Pero conversamos a profundidad con Olivera quien dejó muchas reflexiones respecto al futuro de la educación en nuestro país y la región.

La educación en América Latina, ¿cuáles podrían ser las principales amenazas que está enfrentando?

Desde cualquier punto donde se vea para la educación se generan dos caminos posibles, uno es el de camino de deterioro y seguir en esta lógica de destrucción de los sistemas educativos públicos donde el Estado no garantiza el derecho a la educación, de escasa inversión docente, de estudiantes que no puede ejercer plenamente el derecho a la educación, o generar la perspectiva de un camino alternativo diferente, que es justamente, recuperar la calidad de la educación en el marco de un proyecto de desarrollo social integral, es decir América Latina debería, en algún sentido, frenar esos problemas, muchos de ellos tienen que ver con definiciones políticas que, muchas veces, son imposiciones de organismos internacionales que impactan en la región y en cada uno de nuestros países y también verse a sí misma en el sentido de recuperar, en países como Costa Rica, como Uruguay, en la propia Argentina, el valor de la educación pública en la construcción de una perspectiva de desarrollo distinta, si no se toma este camino, lamentablemente lo que vamos a tener es una mayor proliferación de deterioro democrático, de violencia en términos de convivencia social, de mayores grupos sometidos a la exclusión y a la marginación de derechos.

¿Qué tanto afectan los Organismos Nacionales en la educación en nuestros países?

Impactado fuertemente y yo diría, es uno de los principales responsables del deterioro a los principales indicadores sociales en nuestra región, los niveles de pobreza, los niveles de marginación, de exclusión, estancamiento económico, tienen que ver con un conjunto de políticas que se imponen desde estos organismos. No solamente el Fondo Monetario Internacional (FMI) cuando uno amplía la mirada sobre América Latina, se va a encontrar con un conjunto de organismos, obviamente el FMI, pero también el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial, la OCDE que recomienda un conjunto de políticas para la región, que  no recomendaría para Europa, por ejemplo, y que tienen en la austeridad fiscal la imposición de que los Estados alcancen ciertos elementos fiscales estructurales, y un elemento central con el deterioro de políticas públicas claves qué garantizan derechos. Por ejemplo en nuestros países vamos a encontrar leyes que le van a poner nombres de regla fiscal, leyes que le van a poner nombre de conciliación fiscal del Estado, leyes que le ponen el nombre de ordenamiento de las cuentas públicas, todas bajo la óptica  de retirar al Estado de la inversión pública.

¿Costa Rica era un referente en el tema de educación, eso ha venido cambiando, qué mensaje le daría usted a las autoridades costarricenses para volver a retomar ser ese referente?

Tanto Costa Rica, al igual que mi país, está en una suerte de despeñadero, está cayendo lamentablemente y por lo tanto urge en primer lugar de tener ese proceso, eso implica discutir la política económica, discutir el financiamiento de la política económica para luego retomar la senda del crecimiento y sobre todo en educación donde en materia constitucional tiene establecido un 8%, llegó, en un proceso a estar cerca del 7%, después luego empieza a bajar al 6%, al 7%, al 5%, y no tenemos muy claro cuánto es, pero tenemos claro que está muy bajo de ese 6% que plantea las Naciones Unidas y que está incumpliendo el propio mandato constitucional, donde lo que se demuestra es que el capital financiero transnacional, los organismos internacionales, que presionan a los gobiernos, precisamente este tipo de gobierno los pone por encima de la Constitución, es decir se constituye instituciones nacionales y definiendo la política en función de otros intereses que no son aquellos que emanan del mandato popular.

¿Cómo lograr el equilibrio para no afectar la educación, pero a la vez no grabar más la situación económica del país?

El problema de los neoliberales, en general, es que minan el presupuesto solamente del punto de vista de la salida o del gasto, no lo observan o no quieren observarlo, porque en definitiva tienen presiones para no hacerlo, desde las entradas, parte de la desigualdad en América Latina, que no es la región más pobre sino la región más desigual del mundo, tiene que ver con la falta de justicia tributaria, es decir el esfuerzo macroeconómico que hace la sociedad en materia tributaria, en el contexto de América Latina, está cayendo sobre espaldas de trabajadores, trabajadoras, jubilados, pensionistas, porque los impuestos indirectos, los impuestos de consumo, así como la renta del trabajo son las principales fuentes de ingreso de esos Estados, no así la renta al patrimonio asociado al capital, no así la renta fiscal asociada a las herencias, no así la renta fiscal asociada a las grandes fortunas, sino que el financiamiento está pensado, incluso es más parte de esa lógica de retirar al Estado en materia económica, lleva que muchas veces los Estados a promover la inversión extranjera directa a costa de beneficios fiscales, y eso tiene un costo fiscal. Hay países como Uruguay y también Costa Rica, que están hoy invirtiendo más en exoneraciones fiscales al capital que en la educación. Bueno entonces también debemos mirar el lado de los ingresos, no solo el lado de los egresos.

Los educadores son fundamentales para el proceso de educación y están siendo víctimas de un proceso de precarización de sus condiciones laborales ¿cómo afecta esto?

Quienes promueven esta lógica política de retiro del estado de garantizar la educación pública a través de sus financiamiento sabe que tienen en los docentes un elemento a combatir, saben que tienen los docentes y sus organizaciones como el último escollo a correr para poder desarrollar sus políticas, entonces lo que se ha dado en las últimas décadas, particularmente yo diría de mediados de los 80s para acá, ha sido un proceso de deterioro de la imagen social del docente, se le ha desprovisto de su capacidad técnico social, se le han generado peores condiciones de trabajo y salariales, se les ha quitado cualquier posibilidad de desarrollo profesional futuro, se les ha excluido de la construcción de la política educativa.

¿Qué papel tienen en todo esto las organizaciones sindicales para defender a los profesores, pero también la educación en sí?

Yo creo que es clave, porque en algún sentido se da como un doble juego, por un lado el poder entendiendo, el poder como quien efectivamente ejerce o tiene la posibilidad de construir consensos sociales y construir políticas, sabe que el docente en el marco de la organización sindical es un sujeto colectivo desde el punto de vista político, peligroso porque su inserción en el aula le da al docente y por extensión, cuando se organiza, a la organización una capacidad de incidencia de diálogo con la sociedad muy importante, particularmente porque lo que le pasa al docente también, le pasa al estudiante, a la familia, yo no puedo disociar las condiciones de trabajo de las condiciones de estudio. Si yo tengo un grupo de 40 estudiantes, voy a tener dificultad para desarrollar mi tarea, pero también esos 40 estudiantes van a tener dificultad para desarrollar su proceso de aprendizaje.

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