jueves, agosto 13

Expertos alertan sobre la importancia del diagnóstico temprano en sinusitis crónica y tumores de glándulas salivales

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  • Tratamiento a tiempo hace una gran diferencia.

La sinusitis crónica, los tumores de las glándulas salivales y el cáncer de tiroides son afecciones que, aunque distintas entre sí, comparten una característica fundamental: la necesidad urgente de un diagnóstico temprano para evitar complicaciones graves.

Durante un reciente taller médico realizado en el país, especialistas nacionales e internacionales expusieron datos clave sobre estas enfermedades y destacaron la urgencia de reforzar la educación en salud preventiva en la población costarricense.

Sinusitis crónica: una afección persistente y debilitante

La sinusitis crónica es una de las condiciones más comunes que afecta a personas de todas las edades en Costa Rica. Se trata de una inflamación prolongada de los senos paranasales, que puede durar 12 semanas o más, incluso si el paciente ha recibido tratamiento médico. A diferencia de la sinusitis aguda, que suele estar relacionada con infecciones respiratorias como el resfriado común y se resuelve en menos de 10 días, la sinusitis crónica requiere un enfoque más integral y prolongado.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el goteo nasal, congestión, dolor facial alrededor de los ojos y la frente, dolor de oído, tos persistente, mal aliento y fatiga general. Si bien muchas personas tienden a minimizar estos síntomas, los especialistas insisten en que cuando persisten por más de 10 días o se presentan con frecuencia, es vital acudir al otorrinolaringólogo.

La situación puede agravarse si aparecen señales de alerta como fiebre, hinchazón o enrojecimiento en la zona ocular, dolor de cabeza severo, visión doble o rigidez en el cuello. Estos podrían ser indicios de una infección severa que requiere atención médica urgente.

Tumores en glándulas salivales

Otro tema que centró la atención durante el taller fue la incidencia de tumores en las glándulas salivales, especialmente en la glándula parótida, que se encuentra delante de las orejas. Los expertos señalaron que un 80% de los casos de cáncer en glándulas salivales tienen su origen en esta glándula, mientras que un 15% se desarrolla en la submaxilar.

Los tumores pueden ser benignos o malignos, y es común que los primeros pasen desapercibidos por mucho tiempo debido a la ausencia de síntomas dolorosos. Sin embargo, algunos signos de alarma incluyen la aparición de un bulto en la mandíbula o el cuello, entumecimiento o debilidad en un lado del rostro, dolor persistente, dificultad para abrir la boca o tragar, y cambios en la expresión facial.

Para un diagnóstico certero, se requiere un examen físico completo, pruebas de imagen como tomografía axial computarizada (TAC) o resonancia magnética, y procedimientos como la punción-aspiración con aguja fina (PAAF) o incluso una biopsia. El adenoma pleomorfo es el tumor benigno más común en las glándulas parótidas, y suele tratarse mediante extirpación quirúrgica. En casos de tumores malignos, el tratamiento incluye cirugía radical, radioterapia y en algunos casos quimioterapia.

La detección oportuna es clave para mejorar el pronóstico del paciente y prevenir que el cáncer se disemine a otras áreas del cuerpo.

Cáncer de tiroides

El cáncer de tiroides también fue abordado como una enfermedad que va en aumento en el país. Durante el 2023, 20 de cada 100 mujeres hospitalizadas en Costa Rica fueron diagnosticadas con esta condición, lo que representa una cifra alarmante.

Este tipo de cáncer afecta a la glándula tiroides, ubicada en la base del cuello, y suele manifestarse a través de un bulto visible, sensación de presión al usar ropa ajustada en el cuello, cambios en la voz, dificultad para tragar, y en algunos casos, dolor en el cuello o en la garganta. También puede haber inflamación de los ganglios linfáticos cercanos.

Las causas más comunes de este tipo de cáncer incluyen mutaciones genéticas que desencadenan un crecimiento descontrolado de las células, las cuales pueden invadir tejidos cercanos y hacer metástasis. La detección precoz mediante exámenes clínicos y pruebas especializadas permite un tratamiento más eficaz y una mayor probabilidad de recuperación.

Los profesionales de la salud presentes en el taller coincidieron en un mensaje claro: estar atentos a las señales del cuerpo y no postergar la atención médica es fundamental. Las enfermedades mencionadas pueden tener desenlaces favorables si se detectan y tratan a tiempo. En este contexto, se hace un llamado a la población costarricense a mantenerse informada, realizarse chequeos regulares y no ignorar síntomas persistentes.

La prevención, el diagnóstico temprano y el acceso a atención especializada son claves para mejorar la calidad de vida y reducir la mortalidad asociada a estas condiciones. Como sociedad, es esencial fomentar una cultura de autocuidado y salud preventiva desde edades tempranas.

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