Mario Giacomelli
Para Revista Magisterio
Tras doce años de ausencia de la pantalla, el aclamado director brasileño Walter Salles volvió para triunfar con "Aún estoy aquí", emotivo drama histórico que le valió a Brasil su primer premio Oscar al mejor largometraje internacional. Salles ya había estado muy cerca de alcanzar la preciada estatuilla, cuando su hermosa realización "Estación central" (1998) estuvo también nominada al Oscar.
Esta vez, el justo reconocimiento llegó, gracias a una producción de indiscutible relevancia. Evoca de manera eficaz un pasado devastador y dotado de rasgos universales. Expone los profundos estragos sociales causados por el totalitarismo, describiendo algunas consecuencias de la despiadada dictadura militar que azotó al pueblo brasileño durante dos decenios.
El argumento contiene situaciones y eventos tristemente similares a los que sufrieron muchos otros países en el último siglo: privación de derechos básicos, represión política, crímenes impunes y el fenómeno atroz de los "desaparecidos".
Sin explicación alguna
Río de Janeiro, 1970. Mientras la gente disfruta tranquilamente del sol en la playa, camiones llenos de soldados merodean las calles de la ciudad. Eunice Paiva lleva una existencia apacible, casi idílica: tiene cinco hijos (cuatro niñas y un pequeño varón) y está felizmente casada con Rubens Paiva, respetado ingeniero civil y excongresista. Una mañana, sin explicación alguna, algunos hombres no identificados llegan a la residencia de los Paiva y se llevan a Rubens, supuestamente para hacerle unas preguntas. Individuos armados se quedan durante horas en el lugar, vigilando al resto de los familiares.
Luego, Eunice y su hija mayor son llevadas a una cárcel tétrica, donde son separadas e interrogadas durante varios días, siendo víctimas de tortura física y psicológica. Cuando finalmente queda en libertad, Eunice se reúne con sus hijos. A partir de ahí, ella trata de seguir adelante, haciendo todo lo que está a su alcance para obtener información sobre el paradero de su marido. La tragedia personal de esta mujer valiente y su lucha solitaria por la verdad, adquieren un peso muy significativo, reflejando el doloroso calvario de una nación entera.
Interpretación eximia
Elaborada con esmero en cada detalle de escenografía, vestuario y musicalización, la película recrea con exactitud la época de los hechos narrados, todos rigurosamente verídicos. La fotografía a colores de Adrian Teijido, reproduce a cabalidad la textura de los filmes de entonces; y le otorga autenticidad a las imágenes. Así mismo, los personajes -tanto los principales como los secundarios- lucen naturales y creíbles, como resultado de una impecable dirección de actores.
La protagonista Fernanda Torres, es hija de Fernanda Montenegro (intérprete de "Estación central") y demuestra haber heredado de su madre un innato talento histriónico. Torres se impone, esbozando un retrato memorable de una figura especialmente compleja, que le exige procesar una amplia gama de sentimientos encontrados. La calma y la serenidad iniciales, desaparecen de repente, para dejar espacio a una racha de emociones arrebatadoras: sorpresa, incertidumbre, angustia, aceptación, anhelo de justicia, coraje y resiliencia.
Es una interpretación eximia, rica de sensaciones sutilmente expresadas, que enaltece la narración de principio a fin.
Recordatorio valioso
La sección conclusiva del relato pierde un poco de intensidad: el mensaje ideológico se diluye, a través de un recuento de sucesos que cubren unos varios decenios, culminando de manera apresurada. Un rótulo al final de la proyección, explica que Eunice Paiva se convirtió en una prestigiosa abogada y activista de derechos humanos, resumiendo en pocas palabras una trayectoria ejemplar, que bien se pudo ilustrar directamente.
Lo anterior no le resta vigor a una producción aleccionadora, digna de ser observada con atención. En tiempos en que los movimientos de extrema derecha experimentan un alarmante resurgimiento en muchos sitios del planeta, "Aún estoy aquí" sirve como un recordatorio valioso, consignando a la posteridad una historia emblemática, que jamás debe ser olvidada.
Aún estoy aquí
(Ainda estou aqui)
Dirección: Walter Salles.
Guión: Murilo Hauser y Heitor Lorega, basado en una novela de Marcelo Rubens Paiva.
Reparto: Fernanda Torres, Selton Mello, Valentina Herszage, Marjorie Estiano.
Duración: 137 minutos.
Origen: Brasil 2024.
Género: Drama.
Calificación: Inconveniente para menores de 12 años.