- Organización Bachillerato Internacional asegura que hay que adaptarse
Desde hace ya varios años el Internet jugaba un papel muy importante en la educación mundial y por supuesto que Costa Rica no era la excepción, pero con la pandemia esta situación se potenció aún más.
Así lo analiza Natalia Tieso, responsable de desarrollo regional para América
Latina de la Organización Bachillerato Internacional, quien asegura ahora el proceso de enseñanza se enfrenta a muchos desafíos para adaptarse a la nueva realidad que sigue afectando la vida de todos.
“Sin lugar a dudas, la presencia de la COVID-19 marcará un antes y un después en la educación. Justo hace un año el coronavirus llegó para cambiarnos la vida y una verdad indiscutible es que no se podrá retomar la educación como la conocíamos hasta 2019, en cualquiera de sus niveles o modalidades”, manifestó Tieso.
En este contexto es que la tecnología jugará un papel trascendental y el cual seguirá creciendo porque la virtualidad debe ahora ser tomada como la manera en que la educación continuará, no solo en escuelas y colegios, si no incluso en las universidades.
Cambio de paradigma
Iniciar con la educación remota, aunque fuera de manera improvisada significa el inicio hacia un camino que ya no tendrá retorno, en el que las lecciones virtuales serán parte del curso lectivo.
“Es una transformación radical en la forma de comprender el término educación, además de que hace evidente un desplazamiento del monopolio de la educación formal en comparación con otras opciones educativas, por ejemplo, la oferta educativa de plataformas como LinkedIn o Google”, agregó Tieso.
Y esta situación se está percibiendo en Costa Rica, donde se han hecho múltiples esfuerzos para lograr sacar adelante primero un curso lectivo que se debió frenar en seco con la llegada de la pandemia y luego este año volver a las aulas en subgrupos, para que los alumnos vuelvan a tener la posibilidad de estar en contacto con los profesores.
“En este contexto, tan desafiante como interesante, aparecen grandes tendencias en el ámbito educativo, en todos los niveles y modalidades, algunas que empezamos a ver delineadas en el horizonte y otras que ya son muy evidentes. Todas para asegurar el aprendizaje de los alumnos y la continuidad del proceso educativo en un mundo con una transformación acelerada, pero con necesidades permanentes”, dijo la representante de la organización.
8 tendencias
El modelo híbrido es sin lugar a dudas el que se va a terminar consolidando, realizando los cambios para que cada vez funcione de la mejor manera y sea efectivo en el aprendizaje de los estudiantes.
Desde la perspectiva de Tieso son ocho las tendencias que se están definiendo a nivel mundial luego de que llegó la pandemia.
- Modelo híbrido o mixto. Por la pandemia, al volver a las clases presenciales, los días de la semana se dividirán para atender a grupos por partes, es decir, un día irán unos, otro día irán otros. De igual forma, se dará prioridad de asistencia a las clases que no son tan fáciles de tomar en línea, como las que tienen que ver con laboratorios o actividades físicas.
- Aprendizaje o autoaprendizaje. Desde antes de la pandemia, plataformas educativas como Coursera, LinkedIn y Future Learn vieron crecer la demanda de cursos que iban al ritmo de cada alumno, pero esto se ha acelerado por la pandemia.
- IoB (o Internet del comportamiento) se usará para predecir la susceptibilidad de consumir aprendizaje.
- Inteligencia artificial. es un recurso ineludible en el actual contexto de remodelación académica. Mediante esta herramienta se busca consolidar el proceso de aprendizaje de los alumnos a través de un auxiliar pedagógico que contribuya en la atención de dudas en todo momento.
- Ciberseguridad. Nunca antes los datos e intercambios de información de los usuarios de Internet habían estado tan expuestos, por lo cual el tema de ciberseguridad es materia de debate, tanto por la privacidad de datos de las personas, como por la seguridad cibernética per se.
- Como se dijo antes, el teletrabajo llegó para quedarse, propiciando que las funciones de las organizaciones se amplíen, y se consolide el cotrabajo, la atención personalizada, el uso de macrodatos y la seguridad de la información.
- Nube distribuida. Para las organizaciones educativas es fundamental contar con el servicio de la nube, con el fin no solo de almacenar información, sino de resguardarla en su totalidad y de defenderla de posibles ataques.
- Operaciones en cualquier lugar. Es importante que las organizaciones educativas doten a sus comunidades de herramientas que les permitan trabajar donde sea, en cualquier momento, con los servicios y herramientas necesarias como pilares para asegurar la atención permanente.
Costa Rica va por esta ruta y lograr que todo el estudiantado tenga el mismo acceso a internet y evitar que se de una brecha entre unos y otros, lo que a futuro podría tener consecuencias lamentables.