- Deslumbrante exploración submarina
Mario Giacomelli
A primera vista, “Mi maestro el pulpo” parece un típico documental ecológico, de aquellos donde se graba el comportamiento de algún animal en su medio ambiente y se estudian sus características. No obstante, pocos minutos de proyección son suficientes para indicar que éste es un filme como ningún otro.
Producido por Netflix y rodado en la costa de Sudáfrica, este inspirador largometraje obtuvo el premio Oscar en la categoría de mejor documental, superando a competidores ilustres como “El agente topo” y “Crip Camp”.
En su gran mayoría, el metraje está integrado por tomas submarinas. La estupenda calidad de la fotografía -combinada con una música oportuna y un montaje atento- sumerge literalmente al espectador en el misterioso y fascinante universo oceánico, haciéndolo participar de algo único. Se trata de una experiencia deslumbrante, que impacta y conmueve de manera inesperada.
Amistad insólita
La historia está narrada en primera persona por Craig Foster, cineasta profesional quien se presenta a sí mismo y comparte sus vivencias con el público.
Esta premisa abiertamente autobiográfica, suena como un ejemplo más de un documentalista robando protagonismo, por encima del material tratado.
En este caso, el recurso es necesario para plantear las bases de lo que es una amistad insólita y reveladora, entre un hombre y un molusco.
En crisis y frustrado con su trabajo, Foster se tomó unas vacaciones: se fue a practicar “snorkeling” (buceo sin tanques de oxígeno), frente a su casa en Cabo Occidental.
Nadando en medio de la exhuberante selva de algas kelp, él hizo contacto con un ejemplar de pulpo, una especie sobre la cual pesan muchos prejuicio y mucha ignorancia. Durante un año, Foster buceó todos los días en el mismo lugar, registrando el desarrollo de su íntima relación con el octópodo.
Una lección invaluable
El título es intrigante: “Mi maestro el pulpo”. Muchos se preguntarán: ¿Qué puede tener un pulpo para enseñar a un ser humano? Bastante, en realidad.
La exploración visualizada en pantalla, muestra aspectos desconocidos de una criatura muy especial, dotada de una inteligencia insospechable; un carácter pacífico, curioso pero precavido; y una enorme capacidad de adaptación. Poco a poco, a través de estas observaciones, surge un fuerte sentimiento de identificación: el espectador, al lado del protagonista, experimenta un emotivo acercamiento al mundo natural, en grado de cambiar su percepción del mismo. Es una lección invaluable.
Con sus imágenes sugestivas, esta bella realización entretiene, cautiva y genera conciencia. Impone reflexiones importantes sobre los lazos entre especies y la necesidad de alcanzar una comprensión más profunda de nuestro mundo, para valorar y respetar las muchas maravillas ocultas en su interior.
Mi maestro el pulpo
(My Octopus Teacher)
Dirección: Pippa Ehrlich y James Reed.
Guión: Pippa Ehrlich y James Reed.
Reparto: Craig Foster.
Duración: 85 minutos.
Origen: Sudáfrica 2020.
Género: Documental.
Calificación: Todo público.