jueves, agosto 13

Deshacerse adecuadamente de las llantas cuida la salud y el ambiente

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  • Reciclaje por profesionales es la mejor opción

Aunque muchos no lo sospechan, las llantas de carros, motos y hasta bicicletas son altamente contaminantes si no se desechan adecuadamente, generando problemas de salud, ambientales y hasta sociales.

“La gestión de las llantas que han llegado al fin de su vida útil es una corresponsabilidad social, que requiere la participación conjunta, coordinada y diferenciada de todos”, manifestó Elsie Álvarez, directora ejecutiva de Fundellantas.

Y es que los daños que pueden causar son de mucha preocupación y definitivamente se deben de frenar:

Ambiental: las llantas pueden mantenerse hasta por 500 años, lo que significa todo ese tiempo emitiendo contaminación. Además cuando se toma la equivocada decisión de quemarlas o se dan incendios en lotes donde las habían lanzado, generan una gran cantidad de partículas contaminantes del aire.

Salud: son criaderos de mosquitos que transmiten enfermedades como Dengue, Zika y Chikungunya. Además de criaderos de roedores. Cuando se queman cerca de fuentes de agua sus residuos aumentan los valores máximos de metales establecidos para el consumo humano, doméstico, agrícola, pecuario y recreativo.

Con la quema se emiten contaminantes como el acero, plomo y cadmio entre otros que atacan el sistema respiratorio ocasionando enfermedades bronco-respiratorias asma e incluso cáncer, así como afecciones a la piel, cardiacas y en los ojos.

Social: finalmente al verse las llantas tiradas en los lotes, sin duda afean el paisaje y afectan tanto el turismo como otras actividades económicas indispensables para el desarrollo del país.

Además aumentan la factura hospitalaria de prevención y atención de enfermedades relacionadas.

Para evitar esto es que es necesario buscar las opciones adecuadas para poder deshacerse adecuadamente de estos objetos y colaborar con el ambiente.

En este sentido recientemente Fundellantas en alianza con la empresa Star Cars lanzaron el Programa de Recuperación de Llantas, que se convierten en una excelente opción si no sabe qué hacer con ellas.

“Es obligación de los importadores y los productores el facilitar a la población la entrega de las llantas, a gestores autorizados, una vez que han llegado al final de su vida útil, debido a que esas llantas pueden valorizarse y aprovechar su capacidad calorífica como combustible alterno, así dejarán de ser tiradas en las calles y convertirse en criaderos de mosquitos que causan enfermedades a la población, como el dengue”, indicó la viceministra de salud Carolina Gallo.

Sin embargo, a veces esto no se cumple o bien por diversas circunstancias las llantas no se pueden dejar en el sitio donde se hace el cambio por lo que se vuelve necesario buscar una opción para poder hacerlo.

“Somos conscientes de los beneficios que la sociedad costarricense puede recibir a través de la unión de nuestros esfuerzos y mediante el tratamiento ambientalmente seguro y eficiente que reciben las llantas gestionadas, se aprovecha como energía hasta el último gramo de llanta en el proceso de producción de cemento, desplazando el uso del combustible derivado del petróleo y evitando con ello que toneladas de emisiones de dióxido de carbono CO₂ y otros gases de efecto invernadero impacten al planeta.”, la directora ejecutiva de Fundellantas.

Con esto, quienes tengan llantas para desecho cuentan con puntos de recolección permanente en las tres sedes de las empresas de Star Cars ubicadas en Uruca, Santo Domingo y San Joaquín; en las sedes de Avanti Rent a Car en Río Segundo y Liberia, y se reforzarán los puntos existentes en las municipalidades de Alajuelita, Pérez Zeledón, Cañas y el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA), sumando así 9 alternativas en esta etapa. No obstante, se prevé a corto y mediano plazo la apertura de más puntos por todo el país y activaciones en eventos masivos, gracias a la colaboración de más socios comerciales de Star Cars.

Una vez que las llantas son entregadas en los puntos mencionados, son llevadas a la planta de Cementos Progreso en Patarrá donde se trituran y se reducen a pedacitos de entre 3 y 4 centímetros.

Cuando ya tienen esta característica se saca del país y se envía a una planta donde se convierten en combustibles o materia prima alternativa para un proceso industrial específico como la producción de cemento.

Así se evita toda la contaminación mencionada y más bien se le da una nueva utilización a un material que de no ser así, le haría daño por años al ambiente y la salud de las personas.

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