Enseñanzas recíprocas
Mario Giacomelli
Para Revista Magisterio
Como si fuera una preciosa reliquia, misteriosamente perdida en los años 70 y luego recuperada medio siglo más tarde, “Los que se quedan” es una de las mayores sorpresas de la temporada cinematográfica de 2024.
Se trata de la más reciente realización del galardonado cineasta estadounidense Alexander Payne, autor de títulos memorables como “Entre copas” (Sideways, 2004), “Los descendientes” (2011) y “Nebraska” (2013). A partir de un guión original de David Hemingson, Payne plasma en pantalla un relato cálido y profundamente humanista. Es un vibrante estudio de caracteres y un atento retrato de una época convulsa, plagada de conflictos sociales, raciales y generacionales, ofreciendo oportunos elementos de discusión.
Gracias a su notable calidad estética y argumental, la película obtuvo cinco merecidas nominaciones al codiciado premio Oscar.
Almas solitarias
El actor Paul Giamatti (“Esplendor americano”, 2004) entrega un desempeño deslumbrante encarnando a Paul Hunham, un estricto profesor de historia, quien trabaja en un exclusivo colegio privado de Nueva Inglaterra; y es detestado por todos sus alumnos. Los colegas docentes tampoco aprecian sus cualidades profesionales, debido a su cinismo y su trato poco amigable.
Durante las vacaciones de Navidad de 1970, Hunham se ve obligado a permanecer en la institución para cuidar de unos estudiantes, los cuales no pueden viajar a casa por diferentes razones. En los días siguientes, los jóvenes logran marcharse, con la excepción de Angus: un chico problemático, brillante pero indisciplinado, siempre a punto de ser expulsado por su mal comportamiento. Al final, sólo tres personas quedan en el lugar: el maestro, el pupilo y una cocinera afroamericana llamada Mary. Ésta intenta sobrellevar el sufrimiento causado por la muerte de su único hijo, fallecido en Vietnam.
Son tres almas solitarias, cada una afligida a su manera. Su encuentro genera una serie de valiosas enseñanzas recíprocas, donde cada individuo llega a impactar positivamente la vida de los demás.
Producción impecable
Transitando libremente entre comedia y drama, “Los que se quedan” saca máximo provecho de un argumento simple, que fácilmente pudo tomar rumbos convencionales. En lugar de buscar el entretenimiento superficial, por medio de figuras esterotipadas y moralejas inspiradoras, aquí se explora sutilmente la naturaleza compleja de las relaciones humanas.
El contradictorio protagonista es un auténtico erudito, quien debería compartir su amplio conocimiento en universidades prestigiosas, mas debe lidiar con colegiales ingratos y distraídos, sobre los cuales desahoga sus frustraciones.
Detrás de su apariencia de “rebelde sin causa”, Angus oculta una personalidad sensible, atormentada por traumas irresueltos. Por su lado Mary, madre agobiada por un dolor sin consuelo, termina sirviendo como intermediaria entre dos caracteres opuestos, propiciando un tímido acercamiento entre ambos. En un contexto marcado por la ausencia de familia, el lazo que surge entre los personajes cobra un significado muy especial y tocante.
La producción es impecable: no solamente se ubica en la década de 1970, sino que parece haber sido filmada en ese entonces. Desde los logotipos iniciales chapados a la antigua, hasta la misma textura de la fotografía, cada encuadre evoca aquella era mágica del cine norteamericano, cuando los filmes populares de Hollywood juntaban esmero formal y actitud cuestionadora, enfatizando en aspectos psicológicos tratados con seriedad.
Como las películas a las que se remonta, “Los que se quedan” rinde un melancólico homenaje a los perdedores e inadaptados, elogiando a la vez la capacidad del ser humano de aceptar, comprender y amar al prójimo.
Los que se quedan
(The Holdovers)
Dirección: Alexander Payne.
Guión: David Hemingson.
Reparto: Paul Giamatti, Dominic Sessa, Da’Vine Joy Randolph, Jim Kaplan.
Duración: 133 minutos.
Origen: EE.UU. 2023.
Género: Comedia/Drama.
Calificación: Mayores de 15 años.