Mario Giacomelli
Para Revista Magisterio
En la opinión de historiadores, sociólogos y analistas, los Estados Unidos se encuentran en uno de los períodos más críticos de su historia. Se trata de una nación influyente y poderosa; sin embargo, está marcada en su interior por una grave desigualdad económica y una profunda división política.
Tras el ascenso al poder de Donald Trump, el pueblo norteamericano se ha polarizado de manera muy radical. Es algo que no sucedía desde la época de la Guerra de Secesión (1861-1865), la cual se libró entre facciones del norte y del sur, a raíz de una disputa irresuelta sobre la abolición de la esclavitud.
Hoy en día, bien podría pasar algo similar… y sin necesidad de una clara motivación. Es ésta la tesis planteada por el cineasta británico Alex Garland, en su más reciente realización “Guerra Civil”. Ésta se estrenó en abril de 2024: el año de las elecciones electorales que le otorgaron a Trump su segundo mandato. El oscuro panorama representado en pantalla, no luce tan descabellado: más que una profecía pesimista, la trama resuena como una inquietante señal de alerta.
Conflicto de costa a costa
Un breve prólogo muestra a un imaginario Presidente estadounidense, recién elegido por tercera vez, pronunciando un discurso triunfal acerca del rudo conflicto bélico que está azotando al país, de costa a costa. Según las palabras del líder, el ejército está derrotando la coalición separatista “Fuerzas Occidentales”, integrada por los estados de Texas y California. En realidad, es cierto todo lo contrario: el gobierno federal tiene los días contados, pues las tropas insurgentes van ganando y avanzan con rapidez, rumbo a Washington.
En este contexto, se enfocan las peripecias de cuatro periodistas, quienes intentan llegar a la Casa Blanca -antes de su inminente caída- con la esperanza de entrevistar al Presidente. A bordo de una camioneta, los reporteros viajan de Nueva York a la ciudad capital. En el grupo, destacan dos fotógrafas: Lee (Kirsten Dunst), veterana cronista de guerra; y la joven Jessie (Cailee Spaeny), una novata quien considera a Lee como su mentora y modelo a seguir.
Posición neutral
Con oportuna atención psicológica, la película explora el lazo que se crea entre las dos figuras femeninas. La primera es una profesional desilusionada, entregada a su misión de informar objetivamente; pero atormentada por el recuerdo de las atrocidades que observó, a través del lente de su cámara. La otra es una muchacha inexperta e idealista, quien va descubriendo sobre la marcha el peso y significado de su oficio. Por la carretera, ambas mujeres arriesgan sus propias vidas y son testigos directos del colapso de una civilización.
Asumiendo la misma posición neutral de los personajes, la obra se abstiene de cualquier consideración ideológica. En cambio, describe de manera realista una concatenación de episodios cada vez más aterradores, donde rige la incertidumbre, la desconfianza y la brutalidad. Hay encuentros con individuos hostiles y fuertemente armados, con y sin uniforme, de dudosa afiliación; retenes militares donde la violencia está siempre a punto de estallar; sangrientos tiroteos callejeros; ejecuciones sumarias y cadáveres apilados en fosas comunes.
He aquí un triste recordatorio de cómo la guerra inevitablemente degrada al ser humano, sacando a relucir sus peores cualidades.
Actuada con solvencia y narrada con un estilo sobrio, riguroso, exento de concesiones espectaculares, “Guerra Civil” podría decepcionar a quienes buscan respuestas fáciles y soluciones conciliadoras. Lo que ofrece, es la visualización de una tragedia terrible, que es absolutamente necesario tratar de evitar.
Guerra Civil
(Civil War)
Dirección: Alex Garland.
Guión: Alex Garland.
Reparto: Kirsten Dunst, Cailee Spaeny, Wagner Moura, Stephen McKinley Henderson.
Duración: 109 minutos.
Origen: Inglaterra-Finlandia-EE.UU. 2024.
Género: Drama-Suspenso-Acción.
Calificación: Para mayores de 15 años.