jueves, agosto 13

Alimentación adecuada ayuda a menores a tener un mejor aprendizaje

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  • Proporcionar energía es uno de los objetivos.

Las familias de los estudiantes de nuestro país deben de priorizar la nutrición de los menores y adoptar hábitos alimenticios que beneficien su rendimiento académico y bienestar integral.

Según la Dra. Sileny Sandoval González, nutricionista del área de salud de Palmares, es necesario reforzar una alimentación variada, balanceada y natural.

Esta práctica, afirmó, no solo contribuye al desarrollo físico de niños y adolescentes, sino que también impacta directamente en su capacidad de concentración, aprendizaje y energía durante el día.

Uno de los aspectos fundamentales señalados por la experta es la importancia de las meriendas escolares. “Las meriendas saludables son esenciales porque aportan los nutrientes necesarios para mantener una concentración óptima, evitar el cansancio y apoyar el desarrollo físico adecuado de los estudiantes”, afirmó.

La especialista explicó que una merienda adecuada debe contener alimentos variados y nutritivos, de preferencia naturales y de fácil consumo. Entre las opciones recomendadas están las frutas frescas, vegetales, emparedados, yogurt natural y agua. Estos alimentos son ricos en fibra, vitaminas y minerales, lo cual los convierte en aliados ideales para la salud y el desempeño escolar.

“Es importante sustituir productos como repostería industrial, galletas rellenas, golosinas, frituras y jugos procesados. Estos alimentos tienen bajo valor nutricional y están cargados de grasas, azúcares y calorías vacías que no aportan al desarrollo ni al bienestar de los estudiantes”, advirtió Sandoval.

La nutricionista también resaltó la importancia del desayuno como la comida más importante del día. “Comenzar el día con un desayuno balanceado es clave. Este debe incluir una fuente de proteína como huevos, yogurt o queso, carbohidratos complejos como avena, gallo pinto, tortillas o pan integral, y frutas frescas. Esta combinación garantiza un aporte adecuado de energía y nutrientes para enfrentar la jornada escolar”, explicó.

Además, hizo énfasis en la importancia de la hidratación, recomendando priorizar el consumo de agua pura y evitar bebidas azucaradas o con aditivos. Como alternativa saludable, mencionó los jugos naturales sin azúcar añadida.

Meriendas saludables para un regreso exitoso

Como parte de sus recomendaciones prácticas, la Dra. Sandoval enumeró varias opciones de meriendas saludables que son fáciles de preparar, transportar y consumir:

Frutas frescas: Manzanas, bananos, uvas o fresas. Aportan fibra, vitaminas y ayudan a mantener la energía entre clases.

Yogurt con granola: Rico en proteínas y calcio. Ideal para fortalecer los huesos y mantener la energía durante la jornada escolar.

Nueces y frutos secos: Almendras, pistachos, maní y semillas de marañón son excelentes fuentes de grasas saludables y antioxidantes.

Barras de cereal caseras: Una mezcla de avena, frutos secos, yogurt, granola y un poco de miel es una merienda energética y natural.

Vegetales con hummus: Palitos de zanahoria o pepino acompañados con hummus, una opción rica en fibra y vitaminas.

Emparedado de pepino con yogurt y cebolla: Merienda ligera y saludable para mantener la saciedad hasta la próxima comida.

Sandoval recomendó a los padres planificar con antelación las meriendas y evitar las compras de último momento que usualmente conducen a elecciones poco saludables. También insistió en la necesidad de reducir el consumo de productos ultraprocesados, caracterizados por su alto contenido en grasas saturadas, sodio y azúcares.

Un aspecto fundamental que destacó la especialista fue el valor educativo que puede tener involucrar a los estudiantes en la preparación de sus propios refrigerios. “Cuando los niños y adolescentes participan en la selección y elaboración de sus meriendas, no solo aprenden sobre nutrición, sino que también desarrollan una mayor conciencia sobre su alimentación y están más dispuestos a consumir alimentos saludables”, concluyó.

El llamado de la CCSS busca no solo mejorar la salud de los estudiantes en el corto plazo, sino también formar hábitos duraderos que contribuyan a una mejor calidad de vida. Una alimentación saludable desde la niñez es clave para prevenir enfermedades, fomentar un crecimiento adecuado y garantizar un mejor desempeño académico y personal.

En el marco del regreso a clases, la institución invita a todas las familias costarricenses a aprovechar esta etapa como un momento ideal para hacer de la salud nutricional una prioridad, apostando por meriendas inteligentes, desayunos balanceados y una hidratación adecuada. Así, Costa Rica no solo forma estudiantes más saludables, sino también ciudadanos más conscientes y responsables.

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