- Es un tema delicado que se debe de saber tratar.
En la coyuntura social actual, la adolescencia representa una etapa de descubrimiento, formación de identidad y exploración afectiva.
Sin embargo, para muchos padres, esta etapa suele venir acompañada de inquietudes relacionadas con el embarazo precoz, las enfermedades de transmisión sexual (ETS), y los abusos de poder en relaciones desiguales, por ello es necesario reflexionar sobre cómo acompañar a los jóvenes en estos procesos, promoviendo relaciones saludables y seguras.
La directora ejecutiva de la Fundación Casa de los Niños, la psicóloga Catalina Chaves Fournier, resalta la importancia de mantener una comunicación abierta entre padres e hijos para afrontar los desafíos propios de esta etapa.
“Los padres suelen angustiarse por el bienestar emocional, físico y social de sus hijos cuando empiezan a explorar las relaciones de pareja. Estas preocupaciones varían dependiendo de la personalidad de los padres, el entorno familiar y las características del adolescente”, explica Chaves.
Entre las inquietudes más comunes de los padres se encuentran la seguridad emocional y física de los adolescentes, especialmente frente a posibles heridas físicas o psicológicas, así como el impacto en su desempeño escolar. La influencia de una relación en el rendimiento académico es un tema recurrente, ya que algunos temen que los adolescentes prioricen a la pareja por encima de los estudios. Además, surge la preocupación por la posibilidad de que estas relaciones se vuelvan tóxicas, con control, celos y pérdida de autonomía, afectando la autoestima del joven.
Otro aspecto relevante en las preocupaciones maternas y paternas es la presión de grupo. En la etapa adolescente, la influencia del entorno y las amistades puede ser determinante, llevando a los jóvenes a experimentar con actividades o decisiones que, en su afán de pertenencia, pueden poner en riesgo su integridad física y emocional.
La sexualidad y la intimidad constituyen, por su parte, uno de los temas más delicados. La falta de información, el miedo o la desconocida apertura para hablar sobre el tema, pueden dejar a los adolescentes vulnerables ante embarazos no planeados o ETS, además de decisiones impulsivas.
El embarazo adolescente y las ETS representan una preocupación permanente para los padres y las instituciones de salud. Según datos del 2021, en Costa Rica, el 9% de los embarazos correspondían a madres adolescentes. El Fondo de Población de Naciones Unidas, en su informe de 2023, revela que nueve niñas menores de trece años fueron madres ese año, y 198 nacimientos en niñas entre los 10 y los 14 años se dieron en ese período, un promedio de casi cuatro cada semana. Estos números reflejan la necesidad de una mayor educación sexual, pero también de un acompañamiento en la formación emocional y en la toma de decisiones responsables.
En la misma línea, la experta señala que temas como el aislamiento social, la madurez emocional y la posibilidad de decisiones precipitadas son probables riesgos en esta etapa. Un adolescente puede alejarse física o emocionalmente de su familia, lo que dificulta el monitoreo y el apoyo necesario. La falta de madurez emocional puede llevar a las jóvenes a decisiones impulsivas o a esperar relaciones idealizadas, sin entender las implicaciones reales.
“Es fundamental que los padres puedan escuchar activamente, hacer preguntas abiertas y educar sobre relaciones saludables, respetuosas y de confianza”, recomienda Chaves.
Para ello, también se deben de establecer límites claros, definir normas y expectativas, mantener la firmeza, y modelar comportamientos positivos. La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace en el hogar es esencial para que los adolescentes aprendan a relacionarse de manera sana.
Fomentar la autonomía juvenil y brindarles espacios para tomar decisiones, con orientación adecuada, también es clave para fortalecer su autoestima y capacidad de afrontamiento.
Por último, la experta enfatiza la relevancia de que los padres conozcan a los amigos y las personas con las que sus hijos interactúan. “Este conocimiento nos ayuda a estar al tanto de su entorno social y conocer las influencias que pueden afectar sus decisiones”.