- Mil estudiantes esperan instalaciones dignas
La Asociación Nacional de Educadores (ANDE) continúa visibilizando la crítica situación de la educación pública en Costa Rica mediante su campaña “Educación en Crisis: Presupuesto en Decadencia”. En esta ocasión, el gremio docente expone el caso de la Escuela de Batán, ubicada en la provincia de Limón, donde cerca de mil estudiantes esperan desde hace cinco años por la finalización de su nuevo centro educativo.
La construcción de la escuela inició en 2020, pero se vio interrumpida por la pandemia de COVID-19, problemas con la empresa constructora y una serie de trabas administrativas atribuibles al Ministerio de Educación Pública (MEP). Como resultado, el proyecto permanece inconcluso, dejando a toda la comunidad estudiantil en instalaciones alquiladas, inadecuadas para el proceso de enseñanza y aprendizaje.
ANDE acompañó la denuncia con un video en el que se muestran las condiciones precarias en las que alumnos y docentes deben desenvolverse diariamente. En las imágenes se aprecian aulas improvisadas, espacios reducidos, filtraciones y mobiliario deteriorado, lo que genera un ambiente poco propicio para la educación.
Según testimonios de la comunidad educativa, los problemas han afectado directamente la motivación de los estudiantes, además de complicar la labor docente. Padres y madres de familia han señalado en reiteradas ocasiones la urgencia de contar con instalaciones adecuadas, que garanticen un ambiente seguro y digno para la niñez de Batán.
“Llevamos cinco años esperando respuestas. La educación no puede darse en lugares que no cumplen las condiciones mínimas. El retraso en la construcción de esta escuela refleja el abandono en que se encuentra el sistema educativo público”, señaló un representante de ANDE durante la presentación del caso.
La organización sindical hizo un llamado firme a las autoridades del MEP para que agilicen los procesos administrativos y presupuestarios necesarios, con el fin de culminar la obra. Aseguró que mantener a los estudiantes en condiciones deplorables constituye una violación al derecho a la educación de calidad, consagrado tanto en la Constitución Política como en convenios internacionales suscritos por Costa Rica.
El caso de la Escuela de Batán no es aislado. ANDE ha documentado situaciones similares en otras comunidades, donde proyectos de infraestructura educativa se encuentran paralizados o avanzan con extrema lentitud debido a recortes presupuestarios, falta de planificación o problemas de contratación administrativa. Estas situaciones, advirtió el sindicato, afectan la equidad educativa y profundizan las desigualdades sociales.
“Los niños y niñas de Batán merecen aprender en un espacio digno, con aulas seguras y recursos básicos. No podemos seguir normalizando que cientos de estudiantes crezcan en condiciones que limitan sus oportunidades de desarrollo”, enfatizó la dirigencia sindical.
Con la campaña “Educación en Crisis: Presupuesto en Decadencia”, ANDE busca sensibilizar a la opinión pública sobre los impactos de la falta de inversión en infraestructura y otros ámbitos esenciales del sistema educativo. La denuncia en Batán se suma a un conjunto de casos que ponen de manifiesto la necesidad urgente de priorizar la educación en la agenda nacional.
Mientras tanto, la comunidad educativa de Batán sigue esperando que las promesas de un nuevo edificio escolar se conviertan en realidad.