El Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Costarricense (SEC) alza la voz en defensa del Estado Social de Derecho y de la educación pública costarricense, ante un panorama de creciente precarización, injusticia salarial y amenazas a la democracia. Esta triste realidad que enfrenta el país exige organización, valentía y acción colectiva, por ello hoy, más que nunca, el Magisterio Nacional reafirma su compromiso con la defensa de los derechos laborales y el fortalecimiento de la educación como bien público y derecho humano.
Históricamente la educación pública, ha sido pilar de igualdad y, pero el incumplimiento presupuestario del 8% PIB ha provocado deterioro en infraestructura, falta de recursos, aulas saturadas y condiciones laborales deplorables. Esta situación, lejos de ser casual, responde a una estrategia política que busca debilitar el carácter público de la educación y abrir paso a modelos privatizadores. Dicha amenaza se ha visto comandada por un gobierno irresponsable, que ha puesto al frente de los ministerios a personas con una nefasta actitud y cero amor por Costa Rica, como es el caso de Hacienda y Educación Pública, este último manchado por el cinismo de la exministra Katharina Müller.
Hoy desde el SEC denunciamos esta realidad e incluso hemos liderado esfuerzos para revertir tantos atropellos al sistema educativo público, por ejemplo, habernos unido a la campaña global “¡Por la Pública! Creamos Escuela”, exigiendo mayor inversión, valoración docente y políticas públicas inclusivas.
únicamente con el compromiso de todo un país, podemos devolverle al pueblo esa educación pública capaz para transformar vidas, esa que permitió a miles de personas el acceso a oportunidades reales que van de la mano a una conquista social que ha forjado generaciones enteras. Por eso los enemigos del pueblo saben que cuando se precariza la educación o se reduce su financiamiento, se golpea el corazón del desarrollo nacional.
Sabemos que persisten aún enormes desafíos: brechas en zonas rurales e indígenas, infraestructura insuficiente, inequidad entre lo público y lo privado, y falta de políticas efectivas de formación continua y no podemos guardar silencio ante el atropello salarial que vive el Magisterio Nacional y en el que más de 88 mil personas trabajadoras del MEP enfrentan un congelamiento salarial desde hace seis años, sin justificación técnica ni fiscal a lo que se suma la coexistencia de modelos salariales desiguales, que han generado brechas de hasta un 120% en salarios por funciones iguales. Es por esta razón que exigimos la aprobación del Proyecto de Ley N.º 24.305 para permitir el traslado voluntario al salario global y el respaldo a una prórroga legislativa que salve más de 4.000 interinazgos hoy amenazados.
Asimismo, condenamos la instrumentalización del poder político para sembrar odio, estigmatizar la protesta social y desacreditar a los sindicatos como a un pueblo entero que está siendo víctima de prácticas que crean divisiones, erosionan la democracia y ponen en riesgo los derechos fundamentales.
No podemos permitir más represión, persecución ideológica y el uso del miedo como forma de gobierno. La seguridad ciudadana se construye con más inversión social, no con mano dura ni discursos de confrontación, mucho menos llamados a la violencia y confrontación entre los ciudadanos.
Lucharemos con dignidad por recuperar la patria que nos pretenden robar, El Magisterio Nacional está de pie y el SEC está junto al pueblo.
Gilberth Díaz Vásquez, Presidente del SEC.