- De la escritora Floria Jiménez.
En Costa Rica, la escritora Floria Jiménez ha llenado de magia e imaginación a muchas generaciones de niños y niñas. Uno de sus libros más conocidos es Mirrusquita, una obra poética y tierna que invita a soñar, a jugar con las palabras y a reflexionar sobre la vida desde la mirada infantil.
La protagonista es una niña curiosa y soñadora que observa el mundo con ojos brillantes y preguntas constantes. Sus pensamientos y ocurrencias muestran cómo la infancia está llena de inocencia, pero también de sabiduría. Mirrusquita no es solo un personaje de cuento: representa esa capacidad que todos tenemos para sorprendernos con lo cotidiano, descubrir lo nuevo y disfrutar de los pequeños detalles que muchas veces pasan desapercibidos.
La autora, Floria Jiménez, nació en Turrialba en 1950 y con los años se convirtió en una de las voces más importantes de la literatura infantil centroamericana. Ha publicado libros de poesía, narrativa y cuentos que se caracterizan por el ritmo y la musicalidad de su lenguaje. Su objetivo siempre ha sido acercar la literatura a los niños y niñas para que la vivan con alegría, y gracias a ese aporte ha recibido varios reconocimientos nacionales e internacionales.
Lo especial de Mirrusquita es que no se limita a entretener. A través de las experiencias de la niña, los lectores encuentran valores como la amistad, la curiosidad, el amor por la naturaleza y el respeto por los demás. Además, la forma en que está escrito hace que se disfrute leer en voz alta, pues las palabras parecen canciones que invitan a dejar volar la imaginación. Por esa razón, es un libro que muchos maestros utilizan en las escuelas para fomentar la lectura y enseñar a los estudiantes que la poesía puede ser cercana y divertida.
Con el paso de los años, Mirrusquita se ha consolidado como un clásico de la literatura infantil costarricense. Ha acompañado a generaciones de escolares en aulas y bibliotecas, convirtiéndose en un puente entre la niñez y el gusto por la lectura. Cada página es un recordatorio de que la infancia está llena de magia y de que la literatura puede ayudar a mantener viva la capacidad de soñar.
En conclusión, Mirrusquita es mucho más que un libro para niños. Es una ventana hacia la ternura, la imaginación y la poesía. Gracias a la pluma de Floria Jiménez, los lectores descubren que leer puede ser tan emocionante como jugar, y que cada palabra tiene el poder de cambiar la forma en que miramos el mundo. Un texto que seguirá inspirando a escolares costarricenses a valorar la literatura y a disfrutar del maravilloso hábito de la lectura.