- Hay activos y otros que están dormidos.
Costa Rica es un país pequeño en tamaño, pero grande en maravillas naturales. Una de las más impresionantes son sus volcanes. Estos gigantes de fuego y roca no solo son parte del paisaje, también forman parte de la historia, la cultura y hasta la vida cotidiana de los costarricenses.
Nuestro país se encuentra sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona del planeta donde la actividad sísmica y volcánica es muy intensa. Por eso, aunque tenemos un territorio pequeño, albergamos más de 200 estructuras volcánicas, entre conos apagados, montañas erosionadas y volcanes activos.
Pero, ¿cuáles son los volcanes más importantes de Costa Rica y cuáles están activos? A continuación te lo contamos.
Volcanes activos
Se considera que un volcán está activo cuando ha registrado erupciones en tiempos recientes o mantiene actividad constante, como fumarolas, emisión de gases o movimientos internos detectados por los sismólogos.
En Costa Rica, los volcanes activos más conocidos son:
- Volcán Arenal
Ubicado en La Fortuna de San Carlos, es quizá el volcán más famoso del país. En 1968 tuvo una gran erupción que destruyó varios pueblos cercanos y dejó huella en la historia nacional. Durante décadas lanzó lava y ceniza, convirtiéndose en atractivo turístico mundial. Aunque desde 2010 no ha tenido erupciones, sigue siendo considerado activo porque mantiene movimientos internos.
- Volcán Poás
Está en Alajuela y es uno de los más visitados porque se puede llegar en bus o carro hasta casi la cima. Su cráter principal es enorme y en él hay una laguna de agua ácida que cambia de color según los minerales y gases. Ha tenido varias erupciones recientes, la más fuerte en 2017, cuando lanzó ceniza y gases que obligaron a cerrar el parque por meses.
- Volcán Turrialba
Vecino del Irazú, en Cartago, este volcán se volvió protagonista en los últimos años porque desde 2010 aumentó su actividad. Entre 2014 y 2016 lanzó grandes columnas de ceniza que afectaron el Valle Central, llegando incluso al aeropuerto Juan Santamaría. Hoy sigue bajo constante vigilancia, con pequeñas emisiones de gases y ceniza.
- Volcán Rincón de la Vieja
Ubicado en Guanacaste, dentro de un parque nacional, es un volcán muy interesante porque además de fumarolas y erupciones, posee aguas termales y lagunas de barro caliente que atraen a muchos visitantes. Ha tenido erupciones freáticas (explosiones de vapor y agua) en los últimos años, aunque de baja magnitud.
Volcanes inactivos o durmientes
Un volcán inactivo es aquel que no ha presentado actividad en cientos o miles de años. En algunos casos se les llama “durmientes”, pues aunque parecen apagados, no se descarta que puedan despertar algún día.
- Volcán Irazú
Es el volcán más alto de Costa Rica, con 3.432 metros de altura. Su última gran erupción fue entre 1963 y 1965, coincidiendo con la visita del presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy. Desde entonces no ha mostrado señales importantes, por lo que se considera inactivo.
- Volcán Barva
Ubicado en Heredia, dentro del Parque Nacional Braulio Carrillo, es un volcán apagado desde hace miles de años. Hoy luce como una gran montaña cubierta de bosque nuboso, con lagunas de origen volcánico en su cima, como la Laguna Barva.
- Volcán Orosí y Volcán Miravalles
En Guanacaste se encuentran estos volcanes que actualmente no muestran actividad. El Miravalles es muy visitado porque en sus alrededores hay aguas termales, resultado del calor que aún queda bajo la tierra, aunque no tenga erupciones.
Los volcanes y la vida en Costa Rica
Los volcanes no son solo montañas peligrosas. Gracias a ellos, Costa Rica tiene suelos fértiles ideales para la agricultura, fuentes de energía geotérmica que producen electricidad limpia y paisajes turísticos que atraen a visitantes de todo el mundo.
Eso sí, vivir cerca de volcanes activos también implica riesgos. Por eso el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI) y la Red Sismológica Nacional (RSN) vigilan día y noche cualquier cambio en su actividad para alertar a la población.
RESUMEN
Costa Rica tiene más de 200 estructuras volcánicas.
Los principales volcanes activos son: Arenal, Poás, Turrialba y Rincón de la Vieja.
Volcanes inactivos o durmientes: Irazú, Barva, Miravalles, Orosí, entre otros.
Los volcanes aportan belleza, turismo, energía y suelos fértiles, pero también requieren respeto y prevención.
Los volcanes son parte de nuestra identidad como costarricenses. Conocerlos, cuidarlos y respetar sus señales nos ayuda a vivir en armonía con la naturaleza. Así, cada estudiante puede convertirse en un guardián de estos gigantes que nos recuerdan lo poderoso y valioso que es nuestro planeta.