viernes, julio 17

¡Manos fuera!: Los riesgos de tocarse la cara con las manos sucias

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Gabriela Castro Mora
gcastromo@ccss.sa.cr

Todos nos tocamos la cara y probablemente más de lo que creemos. Es una costumbre frecuente, involuntaria y difícil de controlar. Ocurre de manera habitual y en muchas de esas ocasiones, las manos van para los ojos, la nariz y la boca, puertas de entrada al cuerpo.

De acuerdo con la doctora Marcela Hernández de Mezerville, pediatra infectóloga del hospital Nacional de Niños, miles de agentes infecciosos podrían estar en las manos al tener contacto con objetos visiblemente limpios y al hacerlo se pueden propagar gérmenes capaces de generar enfermedades.

“Tocarnos la cara se convierte en una vía para que microorganismos dañinos nos puedan enfermar. Muchas veces pasamos por alto los riesgos de este hábito aparentemente inofensivo”, aseguró.

Según explicó, las manos están constantemente expuestas a diversas superficies repletas de bacterias, virus y otros patógenos, lo que constituye caldo de cultivo para diversos microorganismos.

Se debe asumir que todas las superficies tienen bacterias aunque se vean limpias, pero es claro que la única forma en que los microorganismos pasan de las superficies a la cara es, a través de las manos.

En el rostro se encuentran algunos puntos de entrada para agentes infecciosos: los ojos, la nariz y la boca. Por lo que, tocarse la cara con las manos contaminadas facilita una vía directa para que los gérmenes entren en el cuerpo.

Los virus respiratorios, como el resfriado común y la gripe, pueden entrar al cuerpo a través de las mucosas de la nariz y de la boca. Otras infecciones podrían ser de tipo bacterianas, parasitarias y por hongos.

¡LA SOLUCIÓN ESTÁ EN SUS MANOS!

La mayoría de las infecciones se pueden prevenir con solo realizar una adecuada higiene de las manos. Es la manera más eficiente para evitar el contagio.

Existen momentos claves para hacerlo: antes de comer o para ayudar a otra persona a alimentarse, después de ir al baño o realizar cambio de pañales, luego de toser, estornudar o estar en contacto con secreciones respiratorias y después de tocar superficies contaminadas.

Se debe utilizar agua potable, jabón de tocador y toalla, mientras que la limpieza debe hacerse con solución hidroalcohólica. Ésta es la técnica correcta:

  1. Mójese las manos con agua.
  2. Deposite en la palma de la mano una cantidad de jabón suficiente para cubrir todas las superficies a tratar.
  3. Frótese las palmas de las manos entre sí.
  4. Frótese la palma de la mano derecha contra el dorso de la mano izquierda entrelazando los dedos y viceversa.
  5. Frótese las palmas de las manos entre sí, con los dedos entrelazados.
  6. Frótese el dorso de los dedos de una mano con la palma de la mano opuesta, agarrándose los dedos.
  7. Frótese con un movimiento de rotación el pulgar izquierdo, rodeándolo con la palma de la mano derecha y viceversa.
  8. Frótese la punta de los dedos de la mano derecha contra la palma de la mano izquierda, haciendo un movimiento de rotación y viceversa.
  9. Enjuáguese las manos con agua.
  10. Séquelas con una toalla de un solo uso.
  11. Utilice la toalla para cerrar el grifo.
  12. Sus manos son seguras.

“Lavarse las manos con regularidad y evitar el contacto innecesario con la cara, son medidas sencillas pero eficaces para disminuir los riesgos asociados a esta costumbre”, finalizó la experta.

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