- Buscar una manera de invertir puede ser una clave.
La jubilación marca una etapa decisiva en la vida de toda persona trabajadora. Después de años dedicados a la enseñanza, la mayoría de los educadores aspira a disfrutar un retiro tranquilo, estable y con tiempo para sí mismos. Sin embargo, depender únicamente de las pensiones básicas y obligatorias no siempre garantiza el bienestar económico necesario para sostener el estilo de vida que se desea en esa etapa.
Según Silvia Jiménez, directora comercial del Grupo Financiero Mercado de Valores, comenzar a invertir desde edades tempranas es una decisión estratégica para construir un retiro sólido, especialmente en un país donde la esperanza de vida supera los 80 años, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
“En promedio, el salario representa un 63,7% de los ingresos de los hogares costarricenses. Al pensionarse, ese ingreso principal deja de percibirse. Es en ese momento cuando los rendimientos generados por inversiones adquieren un papel protagónico para complementar la pensión mensual”, explicó Jiménez.
La Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO 2024) confirma que el ingreso por salario constituye la principal fuente económica de los hogares (63,7%), mientras que las pensiones, remesas y transferencias apenas alcanzan el 15,2%. Por ello, cuando cesa la vida laboral, los ahorros y las inversiones personales se vuelven fundamentales para mantener estabilidad financiera.
De ingresos activos a ingresos pasivos
A diferencia del salario, que depende directamente del esfuerzo laboral, las inversiones permiten generar ingresos pasivos, es decir, dinero que continúa llegando incluso después de dejar de trabajar. Estos ingresos pueden provenir de diversos instrumentos financieros diseñados para hacer crecer el patrimonio con el tiempo y ofrecer rendimientos sostenibles en el futuro.
Entre las principales alternativas, Jiménez destacó:
Bonos: títulos de deuda emitidos por el Gobierno o empresas, con rendimientos fijos o variables y pagos periódicos. Ofrecen ingresos estables y predecibles.
Acciones de empresas: representan una participación en compañías, lo que permite beneficiarse de sus utilidades y crecimiento.
Fondos de inversión: reúnen el capital de varios inversionistas para diversificar riesgos. Son gestionados por entidades especializadas, como Vista SAFI.
ETFs (Fondos cotizados): replican el comportamiento de índices o bonos, ofreciendo diversificación y bajo costo operativo.
Para el gremio educativo, este tema cobra especial importancia. Los docentes, acostumbrados a planificar lecciones y acompañar el desarrollo de otros, también deben planificar su propio futuro. Incorporar la educación financiera en la vida personal y profesional permite tomar decisiones más informadas, aprovechar los recursos disponibles y enseñar con el ejemplo a las nuevas generaciones.
“Invertir para el retiro es una responsabilidad con uno mismo y con las personas cercanas. Planificar una jubilación plena es asegurarse de que el tiempo por venir sea digno, libre y feliz”, concluyó Jiménez.
Así, el mensaje es claro: la jubilación no debe verse como un final, sino como una nueva etapa que, con previsión y disciplina, puede vivirse con tranquilidad, propósito y libertad financiera.