“Nunca es tarde, cuando la dicha llega”, señala el argot popular.
Hacemos hincapié en esta postura, porque nosotras y nosotros aquí desde el Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Costarricense, desde diciembre del 2020, comenzamos a hacer hincapié ante las autoridades del Ministerio de Educación Pública, de la necesidad impostergable de vacunar a todo el Magisterio Nacional contra el Covid-19.
Para nadie era un secreto, que la pandemia ocasionada por este virus iría en aumento en el plano nacional.
Entonces, advertimos dos elementos fundamentales, este de la vacunación total a nuestro sector, hicimos todas las peticiones respectivas ante las autoridades de rigor y no se nos quiso hacer el caso debido.
Por otro lado, señalamos con marcado énfasis que, para evitar aún más la ola de contagios, se pusiera en práctica un Plan Nacional de Educación Virtual, éramos desde ya muy conscientes, que la actividad educativa a nivel presencial era de por sí muy riesgosa y, particularmente nos preocupaban tanto el sector docente, administrativo, docente-administrativo como el alumnado.
Insistimos e insistimos, y no por molestar a nadie en absoluto, sino porque la experiencia histórica nos había enseñado de las excelentes campañas en el pasado en materia de medicina preventiva, cuando de modo mancomunado el Ministerio de Educación Pública, junto al otrora Ministerio de Salubridad Pública, habían realizado campañas de vacunación contra enfermedades infecto-contagiosas como la Poliomielitis, Viruela, Sarampión, Tosferina, así como en materia de salud Buco-Dental.
De ahí, los muy altos índices en salud pública de los cuales ha gozado nuestro país en el concierto de las naciones del Continente Americano.
Gracias a Dios, después de diálogos de persuasión por nuestra parte se nos escuchó, y se verificó en todo el territorio nacional que nuestras tesis sobre la expansión de la pandemia COVID-19, no era una especulación, ni una quimera, sino que ella se expandía tanto en zonas urbanas, rurales, urbano-rurales en términos muy crecientes.
Jamás se debe perder la perspectiva que la educación no es un gasto, sino una inversión social para el corto, mediano y largo alcance, de ahí nuestra postura de principios por fortalecer cada día al Magisterio Nacional en todos los órdenes, y obviamente, hoy por hoy cuando impera la necesidad de vivir en burbujas familiares, pero con un alto grado de cuidados y prevención.
Es nuestro deseo, que cuando se dé el regreso del curso lectivo en julio, para ese entonces podamos tener la satisfacción que se ha vacunado a todo el Magisterio Nacional.
Jamás, seremos mezquinos y de ahí nuestro agradecimiento franco y sincero a las autoridades del Ministerio de Salud, Caja Costarricense del Seguro Social, Ministerio de Educación Pública, por este esfuerzo cimero junto a nuestro Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Costarricense (SEC) en aras de prevenir con creces la ola de la pandemia de la Covid-19.
Nosotras y nosotros, siempre estaremos ahí, porque es nuestro deber, contribuir en los pequeños y grandes problemas que aquejen al sector educación, esa es nuestra bandera, nuestro estandarte, en estos momentos cruciales que vive nuestra Patria.
Y que mejor forma de celebrar nuestro Bicentenario, que teniendo vacunadas y vacunados a todo el Magisterio Nacional, para que continúe la normalidad del curso lectivo presencialmente.
Y así a la población en general para que retome la senda del desarrollo con una verdadera reactivación económica.
Esta batalla la estamos ganando y la ganaremos, si actuamos de esta manera muy unidos por los más caros intereses de nuestra sociedad costarricense.
Gilberth Díaz Vásquez
Presidente
Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Costarricense (SEC).