Hace 25 años, cuando daba clases a un grupo de primer grado en la Escuela Miguel de Cervantes, en Hatillo 3, Ani Brenes publicó su primer libro de poemas infantiles “Jardines y Estrellas”.
Desde entonces han desfilado por sus aulas muchos niños y niñas pero además muchísimas creaciones que han deleitado a varias generaciones, hasta llegar a su más reciente publicación, “Anitología”.
“Es una antología personal que reúne 25 años de mi poesía y que nació por dos motivos esenciales : 25 años son bastantes y generalmente se asocian con Bodas de Plata, por lo que pensé que esto merecia una celebración”, señaló Brenes.
Y agregó: “La segunda razón viene de mis encuentros en escuelas o las comunidades que visito por mi trabajo, especialmente las más pequeñas y alejadas de los centros de población. Allí me dicen que les gusta mucho la poesía, que les gustaría trabajarla con los niños, pero a los docentes se les hacía difícil acceder a este material o las bibliotecas no tienen libros apropiados. A veces, ni siquiera tenían bibliotecas.
Fue así como este libro se comenzó a gestar y pudo ver la luz gracias al Fondo de becas para el fomento de las artes del Colegio Costa Rica. Apliqué y obtuve la beca con el fin de poder hacer y entregar este libro a bibliotecas y centros educativos donde sea de provecho para que los niños y niñas puedan disfrutar y aprender de poesía.
“En total son 80 poemas que junto con la ilustradora, clasificamos en 10 secciones, cada una con un color diferente en su diagramación. Decidí incluir poemas ya publicados, junto a poemas inéditos que se fusionaron con orden y armonía,” agregó la escritora.
Desde temas relacionados con la patria, hasta la naturaleza, así como la fantasía, personajes y actividades más académicas, que hacen la obra útil y divertida además de fomentar la lectura de manera agradable.
“Anitología” fue diagramada e ilustrada por Daniela Espinoza Castro, quien ya ha trabajado conmigo en cuatro ocasiones anteriores, lo que permite un excelente entendimiento entre ambas, lo que beneficia el proyecto. La comunión entre imagen y palabra es algo fundamental en un libro que va dedicado a niños, en la búsqueda de su atención y disfrute.
Uno de los procesos que fue más complicado pero a la vez divertido, fue la selección de los poemas que serían re-publicados, es decir, los que ya están en alguno de sus libros anteriores y que ahora aparecen de nuevo.
“A mí me gusta que los trabajos sean como un juego; entonces, ya con la seguridad de la beca, el contrato de la ilustradora y el proceso de edición, que sería realizado por Clubdelibros, las primeras reuniones fueron para decidir qué hacemos y cómo lo hacemos”, recordó Brenes.
Todos los libros se acomodaron en el suelo y con hojas de colores, se fue dando el nombre a las secciones que podríamos acomodar. Así determinamos que serían diez.
“Además, teníamos que jugar con las ilustraciones. Cada sección se identificaría con una imagen propia, con elementos que la identificaran y de allí mismo, saldrían detalles que ilustrarían cada poema de la sección correspondiente.” explicó la escritora.
También era importante el tamaño de los poemas, ya que debía quedar espacio para poner el correspondiente dibujo que lo acompañara.
“Todos hicieron fila, pero de ahí fui recordando qué poemas tuvieron cierto impacto, cómo se adaptaban a la sección, que fueran claros sencillos y no muy largos por si querían memorizarlos” , agregó.
En el proceso también fue necesario hacer modificaciones, ya que en el proceso de diagramación, a veces quedaban un espacios. “Entonces con la varita mágica le agregábamos una estrofa más al poema”, dijo entre risas.
Así durante varios días hubo un papelerío en la casa con el cual la autora fue feliz porque un nuevo hijo, esta vez lleno de celebraciones por sus “Bodas de plata” literarias, se estaba gestando. 25 años de carrera no han sido en vano.
Ya el libro vio la luz y está disponible para muchos niños y niñas en bibliotecas públicas, centros educativos y comunidades alejadas, para que cumpla su propósito de llevar a los estudiantes a conocer y disfrutar la poesía. Y ya está recorriendo el país, desde Guanacaste, Quepos, Puntarenas, Limón, Pérez Zeledón, Alajuela, Heredia, Cartago y nuestra capital. Se ha entregado a las Autoridades del MEP, Biblioteca Nacional, Bibliotecas del SINABI, Hospital de Niños, entre otros.
Si alguna escuela o biblioteca quisiera tenerlo, puede comunicarse con la escritora Ani Brenes al número 8375-8229 y coordinar un envío.
“Yo nunca me imaginé llegar a 25 años de carrera, en esta área tan especial. Para mí el escribir es una necesidad vital, especialmente para niños. Mi niña interna es muy feliz y quiere comunicar su sentimiento y su ternura con todos los demás. Considero un don esto de jugar con las palabras, especialmente si las alimentamos con sentimiento y alegría.”
Ahora sabe que su camino no ha terminado, aún le quedan varios libros por crear, dedicados a sus dos nietos más pequeños y a su bisnieto. Los dos nietos mayores tuvieron el suyo en su momento, titulado “Preguntas mágicas”, donde disfrutó plenamente el regalo de ser abuela.
“Cuando me preguntan qué cualidades debe tener un escritor yo digo: ser un buen observador, darse permiso de soñar, no perderse en la realidad, traer al momento esa fantasía e imaginación que vivíamos de pequeños. Y sobre todo, no dejar de creer en nosotros.” concluyó.