Es insólito que la Ministra de Salud decretara en forma directa y ejecutiva una “semana de receso lluvioso en los centros educativos del país”, arrogándose una autoridad propia de la Ministra de Educación Pública.
Por su parte, la Jerarca de Educación en lugar de advertir a su colega de salud que no puede tomar esa decisión porque es una competencia propia y excluyente del MEP, optó por disimular la intromisión emitiendo una instrucción adicional a la dada por la Ministra de Salud en la que instruye que todos los Centros Educativos Públicos y Privados estarían cerrados entre el 11 y el 14 de octubre 2022, lo cual consideramos en el SEC un claro acto de sumisión y subordinación a la Jerarca de otro ministerio.
Se desconocieron las disposiciones de los artículos 11 de la Constitución Política y 11 de la Ley General de la Administración Pública, que establecen el principio de legalidad según el cual: “Los funcionarios públicos son simples depositarios de la autoridad.
Están obligados a cumplir los deberes que la ley les impone y no pueden arrogarse facultades no concedidas en ella; el numeral 12 de la Ley General de la Administración Pública, que regula el servicio público y los artículos números 1, 2, 7, 16 y 18 de la Ley Orgánica del Ministerio de Educación Pública, que establecen las competencias del MEP en materia educativa y las potestades de la Ministra de Educación como jerarca superior.
Por esos motivos, solo la Ministra de Educación Pública podía suspender el servicio educativo, y solo por un acto administrativo debidamente fundamentado.
La pandemia u otras amenazas a la salud pública pueden ser un motivo suficiente, pero de previo la Ministra de Educación debió pedir un criterio técnico que de sustento a la decisión; en este caso, “el receso lluvioso” decretado por la Ministra de Salud, carece de toda seriedad científica para interrumpir la continuidad del servicio público educativo, con la agravante que no se instruyó que hacer durante ese receso.
El SEC aclara que no fue consultado sobre esta decisión, y advierte de una vez, que los y las educadoras no aceptarán ser los patos de la fiesta del “receso lluvioso”; por tanto, no se les podrá rebajar estos días de sus vacaciones.
La responsabilidad de gestionar por ocurrencias esta enorme institución es solamente de la señora Ministra, quien debe asumir plena responsabilidad por sus actos y omisiones contrarias a la letra de la ley y dar cuenta de ellas a la ciudadanía.
Toda esta situación, reitera lo que el SEC ha venido advirtiendo, respecto al desorden y desconocimiento administrativo que sufre la educación pública producto de quienes la tienen a cargo y que dirigen de manera incorrecta las riendas de este Ministerio.
No es posible que se informe de manera poco formal, y en horas de descanso, pasando por alto aspectos jurídicos de notificaciones en cuanto a plazos para emitir directrices.
El SEC hace un llamado al Gobierno y a sus Jerarcas a respetar al Magisterio Nacional, a madres y padres de familia, estudiantado, porque nuestra educación requiere de seriedad y mayor cuidado en la toma de decisiones.