- Epopeya de reivindicación
Mario Giacomelli
Para Revista Magisterio
Aunque se trata obviamente de una producción hollywoodense, plagada de esquematismos y ganchos comerciales, “La mujer rey” no deja de ser una propuesta valiosa, que brinda una visión cuestionadora de la colonización de África y del flagelo de la esclavitud.
Inspirándose en hechos verídicos, olvidados por los libros de estudios sociales, la directora Gina Prince-Bythewood forja una atractiva epopeya de reivindicación étnica y empoderamiento femenino.
Para beneficio de las generaciones futuras, la película plasma en pantalla la trayectoria emblemática de Nanisca, una ruda guerrera destinada a convertirse en líder de su pueblo y símbolo de independencia.
Esta potente figura femenina cobra credibilidad gracias al intenso desempeño de Viola Davis, ganadora del premio Oscar como mejor actriz secundaria por “Barreras” (Fences, 2016), quien ratifica aquí su desbordante carisma y fino talento interpretativo.
Una doble amenaza
La acción transcurre en 1823, en el reino de Dahomey (África Occidental, actual República de Benin), el cual enfrenta una doble amenaza: la presencia de invasores europeos; y los ataques de clanes rivales, pertenecientes al Imperio Oyo. Estos capturan hombres, mujeres y niños para venderlos a los esclavistas. Para defenderse de sus enemigos, el Rey Ghezo (John Boyega) cuenta con un pequeño ejército de Agojie: valientes mujeres entrenadas en el arte de la guerra, al mando de la indómita General Nanisca.
Tras rechazar un matrimonio arreglado, una jovencita rebelde llamada Nawi es enviada a formar parte de las Agojie. Poco a poco, ella aprende la importancia de la disciplina; se gana el respeto de sus compañeras; y se convierte en una experta luchadora, conquistando su propio lugar en la comunidad.
Elementos espectaculares
La costosa producción, valorada en $50 millones, goza de un esmerado diseño escenográfico y una puesta en escena ostentosa.
Por ratos, su opulencia visual se torna contraproducente, pues el resultado luce artificial, poco realista: por ejemplo, los personajes visten impecables piezas de vestuario, que parecen recién confeccionadas en una sastrería exclusiva.
Así mismo, las escenas de batalla son coreografiadas como si fueran peleas de superhéroes, según la tendencia dominante, enfatizando los elementos más espectaculares e incorporando combates acrobáticos, con piruetas en el aire. La rigurosidad histórica y el fin divulgativo quedan en segundo plano, ante las exigencias del mero entretenimiento. En este sentido, se nota la intención de cautivar a un público juvenil acostumbrado a disfrutar de las hazañas de “Pantera Negra” y “La Mujer Maravilla”.
A pesar de estas concesiones, la obra retiene un notable interés. En medio de altibajos narrativos, que incluyen un innecesario paréntesis romántico, “La mujer rey” cumple su objetivo: ofrece un sólido pasatiempo masivo, contando a la vez una historia relevante, que celebra la esperanza, el espíritu de solidaridad y la resistencia en contra de la opresión.
La mujer rey
(The Woman King)
Dirección: Gina Prince-Bythewood.
Guión: Dana Stevens, de un argumento de María Bello.
Reparto: Viola Davis, Thuso Mbedu, Lashana Lynch, John Boyega.
Duración: 135 minutos.
Origen: EE.UU. 2022.
Género: Drama-Aventura.
Calificación: Inconveniente menores de 12 años.