viernes, junio 14

Una amistad interrumpida

0

Mario Giacomelli
Para Revista Magisterio

Además de proporcionar una experiencia cinematográfica emotiva y enriquecedora, la producción belga “Close” cobra una enorme relevancia social, por su capacidad de plantear oportunamente una grave problemática y auspicar una reflexión que concierne a todos.

Es éste el segundo largometraje de Lukas Dhont, cineasta joven y prometedor, cuya ópera prima “Girl” (2017) había obtenido una distribución limitada. En cambio, “Close” ganó el Gran Premio del Festival de Cannes y fue nominada al Oscar como mejor película internacional: a raíz de esos reconocimientos, se exhibió prácticamente en todo el mundo.

El título -en inglés- significa “cerca” o “cercano” y hace referencia a la cercanía entre seres humanos: la importancia vital de cultivar lazos afectivos con el prójimo. Paradójicamente, la obra esboza un delicado estudio de la soledad, el duelo y las muchas razones que pueden llevar a la ruptura de esos lazos.

Tragedia evitable

El argumento, inspirado en recuedos personales del autor, gira alrededor de dos colegiales de 13 años, exponiendo con extrema sutileza los detalles de una situación común, la cual abre paso a una tragedia quizá evitable.

Léo y Remi son mejores amigos. Sus respectivas familias residen en la misma calle y ellos acostumbran pasar mucho tiempo juntos, corriendo en bicicleta, jugando y conversando. A menudo, uno se queda a dormir en la casa del otro. Parecen inseparables; sin embargo, cuando inician a frecuentar el primer año de secundaria, los dos se van apartando poco a poco. Un comentario casual, realizado por una compañera de clase durante el recreo, provoca una crisis que lleva al progresivo distanciamiento entre ambos niños.

Un evento dramático brusco e inesperado, marca la interrupción definitiva de la relación. Sumido en un estado de incertidumbre y angustia, Léo trata de comprender lo ocurrido, en busca de respuestas.

Llamado de alerta

El giro sorpresivo divide netamente el relato en dos partes. La primera es brillante, caracterizada por el estilo sugerente y seguro de un director dotado de mucha sensibilidad y un agudo sentido de la observación. La cámara cautiva con fuerza, capta miradas y silencios, transmite al espectador una multiplicidad de emociones y sentimientos encontrados. Es ésta la misma carga emocional que los adolescentes experimentan, sin haber adquirido aún la facultadad de procesarla.

En la segunda mitad, la narración asume un tono más introspectivo y analítico, abarcando temas difíciles como el suicidio y la mortalidad infantil desde una perspectiva cuestionadora. Es aquí donde la película se convierte en un poderoso llamado de alerta para los adultos: padres de familia, docentes y personas que trabajan con niños, son invitados a considerar con atención el comportamiento de los pequeños, para detectar indicios de o señales de peligro. Ello puede ayudar a prevenir actos irreparables, provocados por las presiones sociales o la simple falta de madurez.

“Close” goza de una vibrante interpretación de Eden Dambrine como Léo. En su debut actoral, Dambrine revela una innata vocación histriónica, que le permite otorgar a su personaje una complejidad sicológica inusual. Su desempeño ejemplar redondea una propuesta loable y artísticamente valiosa, en grado de alcanzar el corazón del espectador y sacudir su conciencia.

Close
(Close)
Dirección: Lukas Dhont.
Guión: Lukas Dhont y Angelo Tijssens.
Reparto: Eden Dambrine, Gustav De Waele, Émilie Dequenne, Léa Drucker.
Duración: 104 minutos.
Origen: Bélgica 2022.
Género: Drama.
Calificación: Inconveniente menores de 12 años.

Compartir.

Deja un comentario