viernes, junio 14

La relevancia de una muñeca

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Mario Giacomelli

Para Revista Magisterio

¿Quién lo hubiera imaginado?

“Barbie”, película basada en una célebre línea de muñecas de la empresa Mattel, se convirtió en uno de los mayores hitos de 2023. No sólo superó los $1.000 millones en recaudaciones, sino que fue elogiada por amplios sectores de la crítica como una auténtica obra maestra.

Las alabanzas no son exageradas.

Los ejecutivos de Mattel tomaron la acertada decisión de confiar el proyecto a Greta Gerwig, la brillante autora de “Lady Bird” (2017) y “Mujercitas” (2019). Ella tuvo una libertad creativa casi absoluta, previa autorización del libreto, que coescribió junto a su amigo y colaborador, Noah Baumbach.

Gerwig y Baumbach concibieron una ingeniosa comedia de fantasía, que funciona como una poderosa alegoría de la lucha por la igualdad de géneros, sin por ello renunciar a las exigencias comerciales.

Metáfora cristalina

A partir de un prólogo hilarante, que rinde homenaje al clásico de ciencia ficción “2001: Odisea del espacio” (1968), se establece un tono sarcástico, de parodia y auto-parodia. Con frecuencia, la heroína-narradora habla directamente en cámara, estableciendo una irónica complicidad con el público.

Utlizando un concepto similar al de “La gran aventura Lego” (2014), se plantean dos planos narrativos: por un lado está el mundo real; y por el otro, Barbieland, un lugar fantástico donde Barbie, Ken y sus amigos tienen vida propia, siendo encarnados por actores de carne y hueso.

Cuando Barbie cruza la frontera e incursiona en el mundo real, en busca de su propia identidad, Ken (Ryan Gosling) la acompaña sin haber sido invitado. Pronto Ken descubre que en la realidad, los hombres mandan; y trata de implementar el sistema patriarcal en la sociedad femenina de Barbieland.

La metáfora es cristalina: una forma contundente de refutar estereotipos y volcar perspectivas, para debatir sobre el machismo y la opresión de la mujer: males congénitos de la raza humana, que siguen siendo difíciles de erradicar.

Instrumento para concientizar

Desmpampanante como su papel lo requiere, la rubia Margot Robbie parece haber nacido para interpretar a esta Barbie emblemática, moderna y sutilmente subversiva. Tras su desempeño memorable en “Babylon” (2022), Robbie ratifica su talento como comediante refinada y actriz completa, en grado de combinar inteligencia, sensualidad y agudeza. Prestándose al juego en un rol bastante ingrato, Ryan Gosling es impecable, también.

Rebosante de colores primarios, jocosas invenciones visuales y alegres melodías de acompañamiento, “Barbie” funciona de maravilla como anuncio publicitario -su objetivo primordial- y como instrumento para concientizar.

Es éste un raro ejemplo de entretenimiento masivo que aprovecha su alcance mediático para expresar ideas. Son ideas importantes, valiosas, enunciadas con convicción: véase el vibrante monólogo de la actriz America Ferrera, sobre la agobiante persistencia de la discriminación en la actualidad.

No importa si los espectadores más pequeños no entienden ciertos chistes o incluso se decepcionan, ante algo inesperado. Algún día entenderán.

Lo que cuenta, es que esos chistes y parlamentos cuestionadores quedan grabados en pantalla, para comprensión y beneficio de las generaciones futuras.

Barbie

(Barbie)

Dirección: Greta Gerwig.

Guión: Greta Gerwig y Noah Baumbach.

Reparto: Margot Robbie, Ryan Gosling, America Ferrera, Will Ferrell.

Duración: 114 minutos.

Origen: EE.UU. 2023.

Género: Comedia.

Calificación: Inconveniente menores de 12 años.

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