- Es una forma de vivir que cualquiera podría adoptar.
¿Te has preguntado qué pasa con los productos que usamos todos los días cuando ya no los necesitamos? En muchas ocasiones, los desechamos sin pensar que podrían tener una segunda vida. La economía circular es una forma diferente de ver las cosas: en lugar de desechar, busca reutilizar, reparar y reciclar. Y en Costa Rica, ya hay muchas iniciativas que la están poniendo en práctica.
La economía circular es un modelo económico que se basa en aprovechar al máximo los recursos, reduciendo al mínimo la generación de residuos. Es como darle un ciclo nuevo a lo que antes considerábamos basura. A diferencia de la economía tradicional —también conocida como lineal— que sigue el patrón de “tomar, producir, desechar”, la economía circular propone un camino más inteligente: “reducir, reutilizar, reciclar”.
Según el Ministerio de Ambiente y Energía, “la economía circular representa una oportunidad para avanzar hacia un desarrollo más sostenible, donde el crecimiento económico se da de la mano con la protección ambiental”. Esto significa que no solo es buena para el planeta, sino también para la economía del país.
¿Cómo funciona la economía circular?
Imaginemos una botella plástica. En la economía lineal, después de tomar el refresco, la botella termina en la basura. Pero en la economía circular, esa botella puede reciclarse y transformarse en otra botella, en tela para una camiseta o incluso en materiales para construcción. De esta manera, se evita extraer nuevos recursos naturales y se reduce la contaminación.
Un ejemplo concreto en nuestro país es el de la empresa FIFCO, que ha implementado acciones para reducir el uso de plásticos y aumentar el reciclaje.
“En nuestra planta reciclamos el 100% del plástico que usamos en nuestros empaques, y también hemos diseñado envases retornables que los clientes pueden usar varias veces”, afirmó Daniela Gutiérrez, encargada de sostenibilidad de la compañía.
¿Por qué es importante para los estudiantes?
Aprender sobre economía circular desde temprana edad es fundamental. Cada acción cuenta: reutilizar el papel, llevar una botella reutilizable al colegio, separar los residuos correctamente o donar la ropa que ya no usamos. Todo esto ayuda a construir un mundo mejor.
Catherine Hernández, coordinadora de educación ambiental del Ministerio de Educación Pública (MEP), “los centros educativos son espacios clave para enseñar la importancia de consumir responsablemente y valorar los recursos que tenemos”. Muchas escuelas en Costa Rica ya han comenzado programas de compostaje, reciclaje y huertas escolares como parte de este enfoque.
Emprender con la economía circular
Además de proteger el ambiente, este modelo también abre la puerta a nuevas ideas de negocio. Personas jóvenes han encontrado oportunidades creando productos con materiales reciclados o reparando objetos que otros ya no usan.
¿Qué podemos hacer desde casa?
Todos podemos aportar, incluso desde nuestras casas. Aquí te dejamos algunas ideas para empezar:
* Llevar bolsas reutilizables al supermercado.
* Reparar en lugar de tirar.
* Separar correctamente los residuos.
* Comprar productos hechos con materiales reciclados.
* Evitar los plásticos de un solo uso.
En su momento el Presidente Ejecutivo de la Promotora de Comercio Exterior (PROCOMER), Pedro Beirute destacó que “la economía circular no es solo una moda, es una necesidad. Nos permite ser competitivos en el mercado internacional y a la vez responsables con el planeta”.
Costa Rica, reconocida por su compromiso ambiental, tiene el potencial de ser un líder regional en este modelo económico. Pero el cambio comienza con pequeñas acciones, muchas de ellas desde los hogares y escuelas.
Así que la próxima vez que estés por tirar algo a la basura, piensa si podría tener una segunda vida. En una economía circular, nada se desperdicia y todo se transforma.