miércoles, abril 17

Cuidado con lo que publica de sus hijos en redes sociales

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  • Sin quererlo puede darles herramientas a delincuentes

Sin lugar a dudas los hijos siempre serán el mayor orgullo de los padres y en una época tan tecnológica donde las redes sociales son protagonistas en la vida de todos, es importante que tengan mucho cuidado con lo que se publica.

Durante el regreso a clases de los pequeños y luego la consecución de diversos logros los progenitores tiene una excelente oportunidad para compartir fotos de sus hijos en los diferentes perfiles con los que cuenta en Facebook, Instagram, WhatsApp y el resto de redes que se pueden utilizar.

La idea de estas publicaciones es poder captar el momento y presumir el avance escolar de sus pequeños, pero detrás de esta buena intención puede venir un peligro muy grande, ya que los padres no piensen en el impacto que esta puede tener en la privacidad de los menores y que es fundamental proteger.

Para arrojar luz sobre las consecuencias de compartir demás sobre los menores de edad en redes sociales, los expertos de Kaspersky enumeran los tres principales riesgos de lo que se conocer como: sharenting, un anglicismo que proviene de share (compartir) y parenting (paternidad).

  1. Exposición de información confidencial

En la emoción por el Regreso a Clases, o bien tras su primer examen, o en algún logro que alcance el hijo, siempre los papás buscan la manera de publicar fotos de sus niños para mostrar lo orgullosos que se sienten, pero esto es riesgoso.

En esas imágenes muchas veces no cuidan tapar el nombre de la institución, escudo del uniforme, o con letreros que revelan el grado al que asisten, el nombre de sus profesores, así como de cosas tan personales como las asignaturas preferidas de los niños.

Aunque en principio esto se podría ver como inofensivo, lo cierto del caso es que todos estos son elementos que se exponen entregan en “bandeja de plata” a las personas malintencionadas, quienes la pueden utilizar para extorsionar a los padres de familia o que incluso puedan poner en riesgo la integridad física de los menores.

  1. Uso de fotografías del menor por usuarios desconocidos

A pesar de que muchas personas mantienen sus perfiles en Facebook o Instagram privados, lo cierto es que esto no es garantía de una protección absoluta.

Las fotos que se comparten en Redes Sociales son públicas y por ello, pueden ser descargadas y compartidas para fines maliciosos.

Lo anterior es lo que hace muy importante configurar bien los accesos que nuestra lista de ‘amigos’ tiene a nuestros contenidos, y solo otorgar acceso a información personal y/o sensible a personas fiables.

Desgraciadamente, ha habido casos en donde fotos de menores han sido tomadas de las redes sociales y utilizadas para contenido relacionado al ámbito sexual y la pederastia.

  1. Cyberbullying

Otro detalle, que no tiene que ver con seguridad directamente, pero sí con la integridad del menor y su dignidad.

Si bien compartir una foto de nuestros niños es en muchas ocasiones algo divertido o motivo de orgullo, los exponemos a que amistades, familiares o conocidos que tienen acceso a esas imágenes los molesten o incomoden en un futuro.

Inclusive, hay que pensar que esa foto o imagen no va a ser solo para ese momento, ya que debemos considerar que todo lo que publicamos en Internet prevalece ahí para siempre, y a futuro, cuando el niño o niña sea adolescente podría ser acosados por las fotos o datos que se publicaron en su infancia.

Antes de compartir imágenes o información de los hijos, se debe de pensar en su privacidad y si el hacerlo podría impactarlo negativamente más adelante.

“Al igual que en la vida real, los padres son los responsables de lo que ocurre en la vida digital de sus hijos. Por ello, deben tomar las medidas necesarias para proteger a los menores de los peligros que asechan en el ciberespacio”, comenta Carolina Mojica, gerente de ventas de Consumo para América Latina en Kaspersky.

“Lo más recomendable es no exponer a los menores en Redes Sociales y respetar así su privacidad. Como adultos, tenemos el deber de adoptar una conducta responsable a la hora de navegar en línea y, sobre todo, de cuidar a nuestros niños”, concluyó.

Lo cierto del caso es que los padres deben ser cuidadosos y responsables de lo que cuentan y publican de sus hijos para evitar exponerlos a situaciones que se pueden evitar.

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