viernes, junio 14

Desigualdad digital marca uso de la tecnología por los niños y adolescentes

0
  • Revela Segunda Encuesta Nacional Niñez, Adolescencia y Tecnologías Digitales en Costa Rica.

Si bien cada vez con menos edad, los niños comienzan a usar dispositivos móviles o bien la tecnología, sí hay una seria desigualdad digital enmarcada especialmente en la zona geográfica donde viven.

Así lo revela la Segunda Encuesta Nacional Niñez, Adolescencia y Tecnologías Digitales en Costa Rica llamada Kids Online 2023, iniciativa desarrollada por la Fundación PANIAMOR y el Instituto de Investigaciones Psicológicas de la Universidad de Costa Rica.

“Contar con datos duros que nos permitan comprender los usos, las oportunidades y los riesgos a los que se exponen niñas, niños y adolescentes en el ecosistema digital, a la vez que conocer las competencias y prácticas de acompañamiento de las personas cuidadoras de estas personas menores de edad, resulta absolutamente relevante para la generación de políticas públicas basadas en evidencia que aumenten las oportunidades que ofrecen las TIC a las personas menores de edad, reduzcan al mínimo los riesgos y posibles daños que podrían provocarse y protejan indefectiblemente sus derechos. Eso es lo que esta alianza ha generado”, comentó Oscar Valverde, director ejecutivo de la Fundación PANIAMOR.

La encuesta analizó cinco dimensiones: ecología digital (dispositivos y acceso), uso de Internet, habilidades digitales, mediación parental y percepción de la discriminación en línea (ciberbullying).

En estos campos se desprendió que, lo que ocurre con las mujeres en los ámbitos laborales, o en la escogencia de carreras universitarias de una u ota forma se está replicando en los menores ya que mientras los niños y adolescentes tienen un mayor uso dirigido al entretenimiento, las mujeres se inclinan por la creación de contenido, aunque muestran menores habilidades que sus pares masculinos en esta actividad.

Asimismo, las mujeres presentan una mayor mediación parental y docente que los hombres, al tiempo que experimenta situaciones desagradables en Internet y la recepción de contenido sexual de forma más negativa.

Un detalle interesante es que las personas menores de edad usan las tecnologías mayoritariamente para el entretenimiento, el aprendizaje y la comunicación, siempre marcados por las condiciones de desigualdad digital que se incrementan por aspectos como ubicación geográfica, grupo de edad y género.

Un dato que debe de preocupar al sector educativo, es que pese a la pandemia y a las enormes posibilidades y herramientas que ofrece, se presenta un uso muy reducido de la Internet con objetivos pedagógicos en el contexto de clase, del mismo modo que se percibe una limitada guía de las personas docentes en el uso de la Internet.

Esto es algo que incluso ya se había señalado en el informe del Estado de la Educación y que sin lugar a dudas debe ser corregido para que se convierta en una aliado para salir del apagón educativo.

Es muy preocupante como en el estudio se evidencia que la institución escolar no está promoviendo habilidades digitales ni oportunidades, así como tampoco está dando acompañamiento, a pesar de que la investigación muestra que un mayor uso sistemático en el aula y una mayor mediación activa de la persona docente favorecen las oportunidades que ofrecen las tecnologías digitales y el desarrollo de habilidades en las personas menores de edad.

“En esta nueva encuesta nos encontramos que las posibilidades de una guía y acompañamiento efectivo de las personas adultas alrededor de niñas, niños y adolescentes es muy limitada. Por un lado, las personas cuidadoras no cuentan con las habilidades digitales, su uso problemático de la Internet es similar a las personas menores de edad y, por otro lado, la guía docente es muy limitada, además de que la Internet aún no parece terminar de incorporarse en el aula con objetivos pedagógicos”, señala Rolando Pérez, investigador del Instituto de Investigaciones Psicológicas.

Para realizar la encuesta se incluyeron 1.200 niñas, niños y adolescentes de 9 a 17 años de todas partes del país, reporta un uso más temprano del teléfono celular, siendo la escuela uno de los lugares donde su utilización se ha incrementado más en comparación con el 2018 (año en que se realizó la primera medición), esto a pesar de que las instituciones educativas mantienen restricciones al respecto.

Compartir.

Deja un comentario